Doctorado en educación

Sunday, February 27, 2005

vinculo con gobierno de Tamaulipas

http://www.tamaulipas.gob.mx

Monday, February 21, 2005

metaevaluacion

metaevaluacion:
consiste en analisar el concepto de evaluación, o sea algo para evaluar las evaluaciones.

Perfil de egresados

Perfil de Eegresados en
Contadador Público y Administración

Programa:
Licenciado en Administración de LA UAMCAV

Justificación
Nuestra sociedad moderna, está inmersa en el fenómeno de la organización, ya que se encuentra organizada y funciona a través de organizaciones, por lo que requiere de la Administración y del profesionalismo de sus aplicadores para el logro de los objetivos. Además México como país en desarrollo y con recursos escasos, requiere que dichos aplicadores de la ADMINISTRACION adquieran una amplia visión para poder planear, organizar, dirigir y controlar las actividades de las empresas públicas o privadas para obtener el mayor provecho de esos recursos escasos.
Inicio
Perfil de Estudiante
Para que la conducta educativa del estudiante esté acorde con los desarrollos de los contenidos del Plan de Estudios, es necesario que este estudiante posea las siguientes características:
Aptitud para las relaciones con personas de diferentes estratos sociales y culturales.
Capacidad de razonamiento deductivo para el mejor desenvolvimiento en el desarrollo de las actividades y contenidos del Plan de Estudios.
Disposición para organizar y dirigir el trabajo en grupos humanos.
Inicio
Perfil de Egresado
El recién egresado estará preparado con sólidos conocimientos en Administración General, pero descuidar áreas tan importantes como: Mercadotecnia, Producción, Finanzas, Personal, Relaciones, Organización y Métodos, Administración Pública o Administración Agropecuaria.
Inicio


Programa:
Contador Público DE LA UAMCAV

Justificación
La carrera de Contador Público satisface la necesidad social que tiene toda entidad económica de conocer su propia situación financiera a través de una información que, siendo oportuna y veraz, le permite la toma de decisiones administrativas, le facilite el cumplimiento de sus obligaciones y le sirva para contorlar sus bienes, derechos y patrimonios. Además se sitúa plenamente en el campo de la Administración Financiera, ya que planea, organiza, dirige y controla el origen y la aplicación de los recursos económicos de una organización.
Inicio
Perfil de Estudiante
Para que la conducta educativa del estudiante esté acorde con los desarrollos de los contenidos del Plan de Estudios, es necesario que éste estudiante posea las siguientes características:
Capacidad de razonamiento deductivo para el mejor desenvolvimiento en el desarrollo de las actividades y contenidos del plan de estudios.
Habilidad numérica y analítica para aplicarla a la resolución de problemas.
Disposición para organizar y dirigir el trabajo.
Inicio
Perfil de Egresado
El recién egresado estará preparado con sólidos conocimientos en Contabilidad General, pero sin descuidar áreas tan importantes como: Costos, Finanzas, Auditoria, Fiscal y Control.
Inicio

Sunday, February 20, 2005

PROYECTO GENERAL DE INVESTIGACION

PROYECTO DE INVESTIGACION

Evaluación y Certificación en la UAT: la UAMCAV como modelo de calidad. Sistematización de la Excelencia.

Equipo Investigador del Doctorado en Educación de la UAMCEH, en colaboración con el Cuerpo Académico de Educación/Planeación.

Antecedentes:

- Hasta 2002. Continuismo. Implicaciones Políticas de profesorado y alumnado. Falta de eficiencia y calidad-
- De 2002-2005: Nueva Dirección: aplicación constante de reformas y creación de un grupo directivo y dinamizador.
- Se consigue certificación nacional e internacional para dos Licenciaturas, se diseñan nuevos programas. Remodelación completa: recursos docentes y humanos, horarios, actividades, gestión y funcionamiento etc.

Justificación:

- Dados los cambios recientes en la UAMCAV , el mantenimiento de la actual Dirección, y la consecución de la calidad se hace imprescindible una evaluación de la calidad docente y la gestión directiva y la sistematización del modelo para su posterior aplicación e implementación en otras Unidades Académicas.

Objetivos Generales:
- Análisis y Sistematización de las reformas aplicadas a la UAMCAV y creación de un modelo de calidad exportable a otras UA de la UAT.

Objetivos Específicos:

- Análisis integral de todos los cambios incorporados en la UAMCAV.
- Evaluación de indicadores y tendencias.
- Evaluación de la gestión académica y los resultados.
- Conocimiento en profundidad del progreso en:
o n° de matrículas.
o n° de egresados.

- Estudio longitudinal, retrospectivo y prospectivo de la relación:
Egresados con mundo del trabajo/Empresa (emprendedores)
Procesos de retro- y auto- alimentación.

- Gestión de la docencia: implementación de reformas, progreso y resultados.
- Análisis de los procesos de evaluación institucional (CIEES, CASECA) y autoevaluaciónes.
- Reforma curricular y de los planes de estudio.
- Selección de innovaciones especialmente efectivas y sistematización y homogenización de los procesos.
- Elaboración de un modelo flexible de dirección y gestión académica.

Equipo de Investigación y división del trabajo:
Dirección. Dra. Belén Boville
a) Análisis de la certificación. Ms. Nohemí Arguello y Ms Noemí Reyes.
b) Reforma curricular. Ms Julio Zavala y Ms Sherezade Mansur.
c) Escolares: Evolución y Participación Social: Ms Juan Jesús Tovar y Ms Guadalupe Dominguez
d) Mercado de trabajo y necesidades sociales: Ms Francisco Hernandez Montemayor
e) Gestión y liderazgo: académica y administrativa. Ms Genoveva Hernández y Ms Guadalupe Díaz

Metodología:

Cualitativa (Entrevistas)
Cuantitativa (Indicadores)
Estudios Superiores Comparados: Metodología aplicada de Proyectos de Evaluación Institucional.

Instrumentos:
Entrevistas
Documentos
Estadísticas
Cuestionarios


Calendario:
- Febrero y Marzo 2005.: Reunión de la información: Entrevistas, Datos e Indicadores, Cuestionarios de Evaluación.
- Abril 2005: Análisis de Datos y Aplicación de Metodología de Evaluación.
- Mayo 2005: Resultados y discusión. Elaboración de un Modelo Sistematizado de Calidad Educativa para la UAT a partir del ejemplo de la UAMCAV.
- Septiembre en adelante: Gestiones para la publicación en revistas de Educación del proceso de investigación y creación del modelo.

Recursos Necesarios:

- Recursos Humanos:
Investigador profesional en el area de la Educación.
Equipo de Investigación formado por al menos 7 personas.
Personal colaborador:
§ Dirección de la UAMCAV
§ Cuerpo Académico de Gestión Pública y Empresarial UAMCAV
§ Cuerpo Académico de Educación (Planeación)

- Infraestructura:
Salón de Investigación con Equipo multimedia.
Cubículos, Bibliotecas, Centros de Documentación.

- Recursos Tecnológicos:
Equipos de Cómputo Conectados a Internet.
Teléfono.
Impresora.
Grabadora profesional.

Perfil del Egresado Contador Público ITESM

EXISTEN SOLO 390 CONTADORES PUBLICOS EN EL PADRON DEL SAT EN TAMUALIPAS Y 150 DESPACHOS DE CONTADORES REGISTRADOS

Perfil del Egresado Contador Público
ITESM

LAE PERFIL
Perfil del egresado
El Licenciado en Administración de Empresas es un profesional capacitado con una visión integral e internacional de las organizaciones y su entorno, capacitado para asumir posiciones de alto liderazgo empresarial dentro de una sociedad global de constante cambio y fuerte competencia. Dirige de manera eficiente y eficaz las organizaciones, coordina personas, y administra tecnología y capital mediante la planeación, organización, integración, dirección y control de las distintas áreas de la empresa.
Como LAE estarás capacitado para:• Formular estrategias distintivas, así como para administrar equipos de Alta Dirección.• Dominar el lenguaje básico de los negocios.• Enfrentar las necesidades de ética, tener y propiciar la sensibilidad a la diversidad de culturas.• Reconocer el valor estratégico de la tecnología de información.• Desempeñar tu profesión con elevados estándares de calidad, responsabilidad y profesionalismo.
Como Licenciado en Administración de Empresas serás un profesionista que ha recibido una alta capacitación universitaria caracterizada por una fuerte orientación estratégica y toma de decisiones integradas, todo ello con un enfoque internacional y tecnológico que responda a las necesidades de competitividad en el mundo de los negocios.
Principales áreas de desarrollo profesional de un LAE:• Fundador y gerente de tu propia empresa.• Consultoría profesional en el ámbito nacional e internacional.• Planeación, organización, integración, dirección y control en empresas nacionales e internacionales.• Negocios internacionales, recursos humanos, finanzas, producción y mercadotecnia.

PERFIL DEL EGRESADO DEL ITESM CONTADURIA PUBLICA Y FINANZAS
Perfil del egresado

El Licenciado en Contaduría Pública y Finanzas es un profesionista capacitado para participar activamente en la toma de decisiones, con un alto sentido ético, proporcionando un impacto económico favorable a la corporación a través de la generación de estados financieros y distintos reportes operativos de carácter interno. Además, el LCPF determina la estructura financiera más adecuada para la empresa, evalúa las posibilidades de inversión, las implicaciones fiscales, la planeación estratégica y las formas de financiamiento idóneas para cada proyecto.Como LCPF estarás capacitado para:
Administrar los flujos de información que produce la organización, mediante un enfoque de sistemas.
Generar propuestas integrales para mejorar la situación financiera de la empresa.
Visualizar oportunidades de negocios en un entorno de alta competencia comercial.
Desarrollar una visión estratégica corporativa para todo tipo de organizació
Desempeñar tu profesión con elevados estándares de calidad, responsabilidad y profesionalismo.
Como Licenciado en Contaduría Pública y Finanzas tendrás la posibilidad de incorporarte a empresas nacionales o internacionales; desempeñarte en el servicio público o en la industria privada, o bien, capitalizar el perfil emprendedor del egresado del Tecnológico de Monterrey y trabajar de manera independiente como consultor o empresario.
La formación recibida te permitirá ocupar puestos en áreas tales como:
Contabilidad Financiera y Administrativa, desempeñándote como asesor de costos, auditoría e impuestos.
Finanzas Corporativas, realizando el análisis indispensable para la toma de decisiones financieras de la empresa.
Control de Gestión, determinando el costo y el nivel de eficiencia de los bienes producidos en la industria y/o de los servicios que presta la empresa.
Asesoría Fiscal, apoyando el proceso de planeación estratégica en aspectos impositivos.
Auditoría de Estados Financieros, atestiguando la calidad de la información financiera y la efectividad de la operación; actividad exclusiva de este profesional, que se lleva a cabo tanto para efectos mercantiles como para efectos fiscales.
Consultoría de Negocios, laborando en forma independiente brindando asesoría en aspectos contables, financieros, fiscales y de operación.
Empresario, administrando pequeños o grandes negocios privados o propios.
Principales área de desarrollo de un LCPF:
Evaluación de proyectos.
Análisis de Estados Financieros.
Administración de capital de trabajo.
Consolidación y conversión de Estados Financieros.
Valuación de empresas.
Adquisiciones y fusiones.
Diversificación y cobertura del riesgo.
Fuentes de financiamiento.
Planeación estratégica.
Planes de previsión social.
Dictaminar estados financieros
Auditoría integral y al desempeño.
Peritajes.
Como profesionista independiente, realizando actividades propias de la Contaduría Pública.

Educación superior y mercado laboral

Educación superior y mercado laboral

DESAGREGACION REGIONAL DE LAS PROYECCIONES
DEL MERCADO LABORAL DE PROFESIONISTAS



Proyecciones demográficas y egresados del SES

La profundización del proceso de transición demográfica a escala territorial impondrá a la totalidad de las regiones del país transformaciones demográficas que tendrán consecuencias sobre los mercados regionales de profesionistas de una naturaleza similar a los apuntados ya a escala nacional: un crecimiento menos que proporcional de la población en edades propias para recibir instrucción superior, aunado a un acrecentamiento más que proporcional en la población en edades activas y de retiro; lo segundo se traducirá en el acrecentamiento acelerado que se espera de la población económicamente activa, es decir, del número de mexicanos que buscan insertarse en el mercado laboral.

En este sentido, para la región Metropolitana se tiene previsto que registre un crecimiento poblacional por demás modesto anualmente --de 0.13% anual entre el 2000 y el 2010--, en tanto que, en el resto de las regiones se espera se acreciente la población a tasas mayores del 1% medio anual, en especial la Noroeste (1.79% anual) y la Centro Sur (1.61% anual), y las tres regiones restantes a tasas ligeramente por arriba del 1% medio anual. A escala regional se espera también que el crecimiento de la población femenina sea ligeramente mayor que el correspondiente a la masculina. (Cuadro 1).

De esta manera, se prevé que la región Metropolitana continúe reduciendo su participación en la población nacional, esto es, que de 8.83% en el 2000 la disminuya a 8.23% en el 2006 y a sólo 7.91% en el 2010. Por el contrario, para finales de la década, la región Centro Sur no sólo continuará teniendo la primacía poblacional, sino que la acrecentará en términos relativos de 28.22% en 2000 a 29.16% en el 2010. Regiones como la Noroeste y la Sur Sureste acrecentarán muy ligeramente su participación en la población nacional durante el decenio; la primera al pasar de 10.73% a 11.61% y la segunda de 19.81% a 19.89% respectivamente. El resto de las regiones verá decrecer --también marginalmente-- su importancia poblacional: la Noreste al pasar de 14.22% a 14.02%, y la Centro Occidente de 17.83% a 17.40%. Movimientos paralelos en la misma dirección se espera se registren en la estructura territorial de la población masculina y femenina. (Cuadro 2).

Así, aunque el fenómeno será generalizado en todas las regiones --y para el caso en la mayoría de las entidades federativas-- para el año 2010 se continuarán registrando contrastes regionales de significación, lo que será consecuencia del grado diferencial de penetración de la transición demográfica, que indudablemente estará más avanzado en regiones como la Metropolitana en un extremo, y más atrasada en regiones como la Sur-Sureste en el otro, lo que impondrá comportamientos diferenciales en el crecimiento de la población económicamente activa (PEA).

Las tendencias previstas en la estructura territorial de la pea serán de considerable importancia, porque no se corresponden con las tendencias de la estructura de los egresados del ses, lo que permite prever que a lo largo de la presente década se mantengan --y como se verá más adelante, se acrecienten-- los desbalances entre la oferta y la demanda de profesionales en los diversos mercados laborales regionales del país.

En términos educativos se espera la continuación de la política de descentralización de la matrícula que planea llevar a cabo la Secretaría de Educación Pública, como parte integral de su Programa Nacional de Educación 2001-2006. En esta parte de la investigación se procedió a la desagregación de las proyecciones del número de egresados del ses, el cual se prevé continúe por un sendero trazado por los límites que implican las proyecciones de carácter lineal (aritmético) y exponencial (geométrico), tanto para el sexenio (2001-2006) como para el decenio completo (2001-2010).

De acuerdo con las proyecciones, para todo el período 2000-2010, la proyección aritmética permite esperar que el número de egresados crezca a una tasa anual promedio de 3.52%, para pasar de poco más de 280 mil egresados en el año 2000 a 344 mil en el 2006 y a 396 mil en el año 2010. En ese contexto, se esperarían tasas diferenciales de crecimiento medio anual entre las regiones, ya que la región Sur-Sureste acrecentaría el número de sus egresados del ses a una tasa anual del 4.07%, en tanto que la región Noreste lo haría a sólo 2.95% medio anual. También en ese contexto, vale observar que la región Metropolitana acrecentaría el número de sus egresados a una tasa sólo ligeramente menor que el promedio nacional, equivalente al 3.32%. (Cuadro 5).

En el contexto alternativo, la proyección geométrica, que impondría un mayor dinamismo al crecimiento en el número de egresados del ses, permite esperar que para el año 2006 se registrasen, a escala nacional, poco más de 282 mil egresados, y cerca de 489 mil para el año 2010, lo que resulta de un crecimiento esperado de 5.70% medio anual entre el 2000 y el 2010, tasa sólo ligeramente inferior que la registrada durante la década de los noventa. En este contexto, se mantendrían los contrastes interregionales en el crecimiento, ya que en tanto la región Sur-Sureste acrecentaría el número anual de sus egresados a una tasa de 6.25%, la Noreste lo haría sólo al 5.11% medio anual, mientras que la región Metropolitana registraría también un considerable dinamismo, equivalente a un crecimiento medio anual de 5.49%. (Cuadro 6).

Es de esperarse que las regiones tengan un comportamiento diferencial en la estructura de sus egresados por áreas de estudio, lo cual obedecería a la continuación de las tendencias observadas en la década de los noventa. Para evaluar estas tendencias en el interior de las regiones, se compara la estructura por áreas de estudio esperable en cada una de éstas con la correspondiente estructura nacional, lo que permite detectar el grado de "especialización" esperable. Así, La región Noroeste, por ejemplo, tenderá a acrecentar su especialización en la generación de egresados principalmente de dos áreas de estudios: ciencias sociales y administrativas y los de ingeniería y tecnología. La región Noreste, por su parte, acrecentará su especialización en la generación de egresados de educación y humanidades y de ingeniería y tecnología, quedándose rezagada en términos relativos vis à vis el contexto nacional en egresados de las demás áreas de estudio.

A su vez, la región Centro Occidente verá más diversificados sus índices de especialización, ya que la estructura de sus egresados a lo largo del sexenio y de la década será comparativamente mayor que la nacional en cuatro áreas de estudio: educación y humanidades, posgrado, ciencias de la salud y en ciencias agropecuarias. La región Sur-Sureste, a su vez, acrecentará su especialización en producir egresados en cinco áreas de estudio: educación y humanidades, ingeniería y tecnología, ciencias de la salud y en ciencias sociales.

Por último, la región Metropolitana, integrada sólo por el Distrito Federal, acrecentaría su perfil de especialización en egresados de cuatro áreas de estudios, especialmente en ciencias sociales y administrativas, en posgrado, en ciencias de la salud y en ciencias naturales y exactas, a costa de acrecentar su rezago en la generación de egresados en ciencias agropecuarias, ingeniería y tecnología y, especialmente, en educación y humanidades.

Considerando el fenómeno por áreas de estudio en términos dinámicos, se prevé, por último, que el número de egresados de ciencias agropecuarias se reduzca paulatinamente a lo largo del sexenio y de la década en términos absolutos en todas las regiones del país, y un fenómeno casi igualmente generalizado ocurra en el caso de los egresados de ciencias naturales y exactas. Por el contrario, el crecimiento regional de egresados de las demás áreas de estudio se espera sea considerablemente más dinámico, especialmente en el número de los que cuenten con posgrado (especialmente en la región Metropolitana y en la Centro Sur), y los egresados de ciencias sociales y administrativas y los de educación y humanidades, y con menor dinamismo relativo en el resto de las áreas de estudio.

Proyecciones económicas y de la ocupación de profesionistas

El modelo de prospectiva utilizado para la desagregación regional de las proyecciones es el mismo que el utilizado para la especificación de los escenarios de prospectiva a escala nacional. Ese modelo es multisectorial liderado por la demanda final, la cual queda determinada por variables exógenas que adoptan valores diferentes, dependiendo del escenario de prospectiva. Las variables exógenas son: a) crecimiento esperado del salario real; b) crecimiento esperado de la población nacional; c) precio esperado del barril de petróleo crudo en los mercados internacionales; d) costo esperado del capital, e) crecimiento esperado de la economía norteamericana y f) tipo de cambio real.

De acuerdo con los resultados alcanzados, para el período 2000-2006 a escala nacional, el crecimiento de la economía mexicana podría ubicarse en la materialización de cualquiera de los tres escenarios de prospectiva señalados en el apartado previo, según los cuales, de concretarse el escenario 1 (E1) el Producto Interno Bruto nacional (pib) se acrecentaría a una tasa anual promedio de 3.48%, muy similar a la registrada a lo largo de la década de los noventa (3.50% anual). Sin embargo, bajo la perspectiva más optimista (E2) podría registrarse un crecimiento de 4.71% anual en promedio, y bajo el escenario de carácter pesimista, se alcanzaría un crecimiento menor, del orden de 2.45% anual en promedio. Considerando la expansión a lo largo de toda la década (2000-2010), el crecimiento sería del orden de 4%, 5.67% o 2.85% anual en promedio, de materializarse los escenarios E1, E2 y E3 respectivamente. (Cuadro 8).

En términos territoriales se esperaría que las regiones septentrionales entre el 2000 y el 2006 modifiquen su participación en el pib nacional: de 12.85% a 13.55% la región Noroeste y de 16.97% a 17.60% la Noreste, y las regiones centrales la aumentarían también aunque en términos marginales, de 14.33% a 14.39% la Centro Occidente y de 20.65% a 20.99% la Centro Sur, en tanto que la participación de la región Sur-Sureste pasaría de 12.02 a 11.60% y la Metropolitana registraría una reducción más drástica, al pasar de 23.18% en el año 2000 a 21.88% en el 2006. (Cuadro 9 a).

Por su parte, el empleo remunerado del país pasaría de 32.2 millones de personas en el año 2000, a 36.7 millones en el 2006; de materializarse el E1, a 38.4 millones, de concretarse el E2, ó 35.2 millones bajo el E3, lo que representaría tasas de crecimiento medio anual de 2.28%, 2.99% y 1.49% respectivamente. Una medida del dinamismo implícito de estos crecimientos puede visualizarse si se compara con el crecimiento de la población económicamente activa (PEA) esperada para el año 2000 que sería, de acuerdo con las proyecciones de CONAPO ajustadas, del 2.4% medio anual entre el año 2000 y el 2006. La comparación permite inferir que bajo los escenarios E1 y E3, el crecimiento del empleo remunerado sería inferior al de la pea, lo que haría que la proporción de empleo no remunerado se acrecentara de 18.1% que se registró en el año 2000, a 19.4% bajo el E1 y a 22.5% bajo el E3, es decir, de alguna manera se incrementaría el llamado empleo informal; en cambio, de concretarse el E2, tal proporción descendería a 15.4%, lo que abatiría la tasa de informalidad en el empleo nacional. (Cuadro 11).

La extrapolación al año 2010 permite esperar que el empleo remunerado alcance una magnitud de 41.6 millones de personas bajo E1; 46.7 millones bajo E2 y de sólo 38.5 millones bajo E3, lo que en comparación con el crecimiento esperado de la pea (de 2.3% medio anual) haría descender el empleo no remunerado de concretarse los dos primeros escenarios (a 15.7% bajo E1 y a 5.3% bajo E2), y se incrementaría marginalmente (a 22%) de materializarse el E3. De esta manera se detecta, con claridad, que incluso un crecimiento como el implicado por el E1, pero de manera sostenida a lo largo de toda la década, podría tener repercusiones importantes en el abatimiento del empleo no remunerado, que constituye una parte importante del empleo informal de la economía mexicana.

En términos regionales, los contrastes en el crecimiento del empleo remunerado serían de consideración resultado del crecimiento esperado del pib menos el de la productividad media del trabajo. Así, para el año 2006, bajo el E1, el mayor dinamismo cabría esperarlo en la región Centro Sur, que alcanzaría el 2.95% medio anual, seguido por el que se registraría en la región Sur-Sureste (2.44% anual) y por la región Centro Occidente (2.21% anual), en tanto que el dinamismo de la creación de empleo remunerado sería notoriamente menor en las demás regiones, del orden de 1.90% anual en la Noroeste, de 1.42% anual en la Noreste y de sólo 0.78% anual en la Metropolitana. Tasas comparativamente mayores --pero con estructura similar- se registrarían bajo E2 y relativamente menores bajo E3.

De materializarse las proyecciones mencionadas, la estructura interregional del empleo remunerado del país para el año 2006 sería muy clara, ya que la región Centro Sur concentraría el 28.26% del empleo remunerado del país, la región Sur-Sureste el 20.29%, la región Centro Occidente el 17.44%, la Noreste el 13.74% y la Noroeste el 11.30%, en tanto que la región Metropolitana concentraría sólo el 8.97% del empleo remunerado existente en la economía mexicana.

En términos sectoriales, la región Noroeste mostrará una especialización en empleo manufacturero, en generación de electricidad, y en comercio, restaurantes y hoteles. La región Noroeste, por su parte, y siempre en comparación con la estructura nacional, tenderá a mostrar una ligera especialización en minería, un poco mayor en manufacturas, en construcción, en transportes y comunicaciones y en la prestación de servicios financieros. La región Centro Occidente, por su parte, mostrará una singular especialización en el empleo agropecuario, manufacturero, y comercial y turístico, en tanto que la región Centro Sur mostrará una mayor especialización en manufacturas, en construcción, en generación de electricidad y agua, en transporte y comunicaciones y ligeramente en la prestación de servicios comunales, sociales y personales. La región Sur-Sureste, a su vez, continuará presentando muy elevados índices de especialización en el empleo agropecuario y minero solamente, en tanto que la región Metropolitana mostrará sus mayores coeficientes de especialización en el sector terciario de la economía, a consecuencia de la especialización ya analizada que registrará en este sector en la generación de pib, especialmente en la prestación de servicios comunales, sociales y personales, servicios financieros, seguros, actividades inmobiliarias y de alquiler, en transportes y comunicaciones y en comercio, restaurantes y hoteles. En los demás sectores, con la excepción de la minería, esta región mostrará rezagos relativos de importancia, en especial en empleo agropecuario, manufacturero y de la construcción.

Finalmente, en relación con el empleo de profesionistas, de acuerdo con la información censal, para el año 2000 se registraban 3.7 millones de profesionistas ocupados en la economía mexicana, número que se acrecentaría en 5.51% medio anual para alcanzar 5.2 millones en el 2006 de concretarse el E1; o aumentaría al 6.28% medio anual bajo el E2 para alcanzar 5.4 millones de profesionistas, o registraría un aumento de sólo 5.03% medio anual para lograr sólo 5.0 millones de profesionales bajo E3. El crecimiento en el empleo de profesionistas sería diferencial en las regiones de análisis. Así, de materializarse el E1, el crecimiento sería notablemente más dinámico en regiones como la Centro Sur (7.03% anual) y en la Sur-Sureste (7.13% anual) que en las demás regiones: la Noroeste acrecentaría el número de profesionistas a una tasa media anual de 6.01%, en tanto que la Noreste crecería al 5.38% anual y la Centro Occidente a 4.66% medio anual; por último, la menos dinámica sería la región Metropolitana, que acrecentaría el número de profesionistas ocupados a sólo 2.88% medio anual entre el 2000 y el 2006. De materializarse los escenarios alternativos, el dinamismo aumentaría de manera sistemática en todas las regiones bajo E2 y sería de menor cuantía de materializarse el E3. (Cuadro 14a)

La proyección hacia finales de la década (2010) acentuaría los cambios en la estructura sectorial de los profesionistas ocupados a escala nacional, así como también --aunque de manera marginal-- las estructuras del empleo en el interior de las regiones, lo que no haría sino acrecentar la estructura de especialización ya bosquejada con anterioridad. Así, en el sector agropecuario la especialización se concentraría en las regiones Noroeste, Centro Occidente y Sur-Sureste; en la minería sólo en las regiones Sur-Sureste y Metropolitana, en tanto que en las manufacturas sería evidente la especialización de regiones como la Noreste, la Centro Occidente, la Noroeste y la Centro-Sur, en tanto que en este sector el rezago de la región Sur-Sureste continuaría siendo particularmente acentuado. En la industria de la construcción, el empleo profesional sería notorio en la mayoría de las regiones con la excepción de la Sur-Sureste y de la Centro Sur, en tanto que en la generación de energía eléctrica, gas y agua, el rezago sólo se presentaría en las regiones Noroeste y Noreste, y notoriamente en la Metropolitana. En comercio y turismo la especialización sería elevada en el empleo de profesionistas en regiones como la Noroeste, la Noreste, la Centro Occidente y la Metropolitana, y en transportes y comunicaciones la primacía se ubicaría principalmente, en la región Metropolitana y, en menor medida, en la región Noreste. En la prestación de servicios financieros, de nuevo, la primacía se ubicaría en la región Sur-Sureste y en menor medida, en la región Centro-Sur.

Por último, se examinó la estructura del empleo de profesionistas por áreas de estudio. En este sentido se esperaría que tanto en el mediano plazo (2000-2006) como en el largo plazo (2000-2010), la primacía en el número de ocupados estará dada por los que provienen de ciencias sociales, seguidos por los de ingeniería y tecnología y, en tercer término, por los de educación y humanidades; en contraste, los ocupados de posgrado vendrían en cuarto lugar de importancia y menor importancia relativa registraría el empleo de los egresados de las restantes áreas de estudio, ya que los de ciencias de la salud, ciencias agropecuarias y ciencias naturales y exactas, en conjunto, no alcanzarían a representar ni un octavo del empleo total de profesionistas.

Las regiones mostrarían diversos grados de especialización relativa en el empleo de profesionistas provenientes de las diversas áreas, lo que será consecuencia del sendero de crecimiento económico sectorial que se registre en el interior de las regiones, lo que afecta la cuantía y estructura del empleo remunerado. El empleo de egresados de ciencias sociales y administrativas será de mayor importancia en regiones como la Metropolitana, la Noroeste y la Centro Sur, en tanto que el empleo de egresados de educación y humanidades se concentrará preferentemente en la región Sur-Sureste, y presentará rezagos de consideración en el caso de la región Metropolitana. El empleo de egresados de ingeniería y tecnología será de mayor relevancia relativa en cuatro regiones: la Noreste, la Noroeste, la Centro Sur y en la Metropolitana, en tanto que el empleo de egresados de posgrado tendrá preponderancia relativa sólo en tres regiones: la Metropolitana, la Centro Occidente y la Noreste, y continuará registrando rezagos de consideración en la Noroeste y especialmente en la Sur-Sureste.

Oferta, demanda y equilibrio en el mercado laboral

La distribución regional de la oferta, la demanda y el balance en el mercado laboral de profesionistas en México continuará --y amplificará-- las tendencias que se observaron a lo largo de la década pasada. Así, en el agregado para el sexenio, la mayor proporción de la oferta se concentrará en la región Metropolitana (23.63%), seguida por la región Centro Sur (21.39%). La importancia relativa de las demás regiones tendría menos relevancia en el fenómeno, toda vez que la región Noreste concentraría el 16.44% de la oferta neta decenal, la Centro Occidente el 14.18%; la Sur-Sureste el 13.48% y la Noroeste sólo el 10.88%. Así, sólo dos regiones --la Metropolitana y la Centro Sur-- aportarían cerca de la mitad de la oferta neta de profesionistas que se presentaría a lo largo del sexenio. (Cuadro 19a)

La estructura interregional de la oferta neta decenal no sufriría variaciones considerables respecto a la prevista para el sexenio, toda vez que la región Metropolitana continuaría teniendo la primacía con el 23.53%, seguida por la región Centro Sur (21.45%) y la región Noreste (16.23%); y las demás regiones continuarían teniendo una importancia relativa menor: la Centro Occidente con 14.17%, la Sur-Sureste con 13.64%, y la Noroeste con 10.98%. En el contexto de largo plazo se acentuaría el patrón de especialización de las regiones en relación con la oferta neta de profesionistas.

Por otra parte, la estructura regional de la demanda neta sexenal (2001-2006) sería notoriamente diferente a la de la oferta neta referida anteriormente. En este caso, sería la región Centro Sur la que concentrase la mayor cuantía de la demanda, con el 30.21% de la demanda nacional, y muy por debajo de esa elevada concentración vendrían a ubicarse las regiones restantes: la Sur-Sureste con 18.32%, la Noreste con 16.60%, la Noroeste con 14.06%, la Centro Occidente con 12.16% y, en último lugar, la región Metropolitana con sólo el 8.65%. De materializarse los demás escenarios, la distribución regional de la demanda sufriría algunas modificaciones marginales. Para un horizonte mayor (2001-2010), las magnitudes absolutas de la demanda neta de profesionistas serán obviamente mayores, en la medida en que abarcarán todos los años de la presente década, pero los cambios en la estructura interregional tenderían a acentuar los patrones mencionados anteriormente.

La evolución de las tendencias prospectivas delineadas anteriormente, tanto de oferta como de demanda de profesionistas, en cada uno de los horizontes temporales contemplados en el análisis, permiten cuantificar la magnitud del balance entre ambas magnitudes, esto es, la cuantía de la diferencia entre oferta y demanda, lo que constituye un saldo esperable en el mercado laboral. De acuerdo con las proyecciones, tres regiones registrarán saldos positivos --es decir, una oferta mayor que la demanda-- y las otras tres saldos negativos --es decir, oferta menor que la demanda--. Entre las primeras, la de mayor relevancia será, indudablemente, la región Metropolitana, cuyo saldo excedentario será del orden de entre 291 mil y 315 mil profesionistas, en segundo lugar se situaría la región Centro Occidente, con un saldo excedente de entre 56 mil 71 mil profesionales, y en tercero la región Noreste, con excedentes de entre 23 mil y 39 mil personas. Por el contrario, las regiones restantes mostrarían saldos notablemente deficitarios: la región Centro Sur de entre (-)117 mil y (-)95 mil profesionales, la Sur-Sureste de entre (-)62 mil y (-)48 mil personas y la Noroeste de entre (-)37 mil y (-)26 mil personas. (Cuadro 23a) (b)

Los análisis prospectivos muestran, en suma, que a lo largo del actual sexenio el comportamiento del mercado laboral de los profesionistas en México se verá notablemente influenciado por las dos fuerzas que hemos descrito: a) la dinámica que siga la matrícula en educación superior, la cual al determinar la cuantía de los egresados, establece la magnitud de la oferta sexenal de profesionales, y debe quedar claro que si ésta sigue una tendencia moderada, como lo establece la proyección de carácter aritmético, la magnitud de los desequilibrios será menor que si sigue una tendencia más acelerada --y en mayor consonancia con las metas educativas de la SEP para el período-- como lo traza la proyección geométrica; por otra parte, b) el sendero de crecimiento que siga la economía nacional a lo largo del período, ya que la magnitud de los desequilibrios serán menores de concretarse escenarios dinámicos como el E2 y mayores, de materializarse escenarios más conservadores como el E3. Bajo el E2 se alcanzaría, a escala nacional, un equilibrio virtual entre la oferta y la demanda de profesionales a lo largo del sexenio.

Bajo cualquier combinación de escenarios, sin embargo, queda claro que la desagregación regional de la información sugiere que persistirán, con mayor o menor intensidad los desequilibrios interregionales en el mercado de trabajo de los profesionistas, en ausencia de corrientes migratorias que tiendan a atemperarlos. Regiones como la Metropolitana --aún considerando al Estado de México en esta región-- tendrá, de manera sistemática, una considerable cuantía excedentaria de profesionistas, y un papel similar --aunque de menor importancia relativa-- se registrará en otras dos regiones: la Noreste y la Centro Occidente. En las restantes tres regiones, por el contrario, es dable esperar posiciones deficitarias en el mercado laboral, es decir, una oferta de profesionistas inferior a la cuantía de la demanda esperable, como es el caso de las regiones Noroeste, Centro Sur (aún excluyendo de ésta al Estado de México) y la Sur-Sureste.

Cabe concluir, además, que el comportamiento esperable del mercado laboral de profesionistas a lo largo del sexenio, bajo los escenarios de oferta y demanda más probables, si bien ofrece pautas diferenciadas entre regiones, según las cuales la Metropolitana, la Centro Occidente y la Noreste registrarán excedentes de oferta y la Centro Sur, la Sur-Sureste y la Noroeste excedentes de demanda, el comportamiento de las diversas entidades federativas que las componen tendrá un carácter heterogéneo, no sólo a escala total, sino en el interior de cada uno de los submercados considerados por las diversas áreas de estudio de los egresados. Las pautas son claras y los patrones de desempeño esperable se expresan en las diferentes tablas de resultados, según las cuales, las cinco entidades federativas más relevantes desde el punto de vista del mercado laboral de profesionistas en el país registrarán comportamientos contrapuestos: el Distrito Federal considerado en forma consolidada con el Estado de México constituirán la fuente mayor de excedentes de oferta, del orden de 211 mil profesionistas; Jalisco tendrá también un excedente de oferta mayor a los 30 mil profesionistas y Nuevo León un saldo excedentario cercano a los 16 mil profesionistas, en tanto que Veracruz registrará uno deficitario del orden de los (-)45 mil personas con estudios profesionales.

Aunque la magnitud absoluta de los saldos varía en concordancia con los supuestos prospectivos --disminuye bajo E2 y proyección aritmética, y aumenta bajo E3 y proyección geométrica--, la estructura del carácter excedentario de oferta y/o demanda de las regiones y de las entidades federativas cabría esperar que se mantenga en términos relativos en las diversas áreas de estudio, lo que pone de manifiesto que a lo largo del sexenio prevalecerán, aunque en mayores proporciones, los desequilibrios regionales ya observados a lo largo de la década de los noventa.

Por otra parte, en un horizonte de proyección que comprenda toda la década, podría esperarse que en el interior de las regiones los desequilibrios se acrecienten de manera considerable, en los cuales entidades federativas como el Distrito Federal, Sonora, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco, Michoacán, Hidalgo, Oaxaca, Tabasco y Yucatán presenten saldos excedentes de oferta, en tanto que en el resto de las regiones se esperaría se alcance un saldo deficitario, que a juzgar por sus magnitudes sería de considerables dimensiones en entidades como Baja California, Guerrero, Estado de México, Morelos, Querétaro, Chiapas, Quintana Roo y Veracruz.

Por último, una profundización en el análisis prospectivo de las cinco entidades más relevantes desde el punto de vista del ses pone de manifiesto que, bajo cualquiera de los escenarios de oferta o de demanda, y en ambos horizontes de perspectiva, el Distrito Federal y el Estado de México, considerados de manera conjunta, Jalisco y Nuevo León registrarán saldos excedentarios de oferta de cuantía considerable, en tanto que en una posición contraria se colocaría el Estado de Veracruz, en el cual bajo cualquiera de los escenarios registrará saldos deficitarios de oferta de singular cuantía.

Recomendaciones de política educativa

Derivado de las proyecciones de la situación del mercado laboral de los profesionistas a nivel regional, para los años 2006 y 2010, se pueden hacer algunas recomendaciones de política educativa. Estas se basan en las recomendaciones a nivel nacional hechas en los informes previos, así como en las que se derivaron del diagnóstico regional en el período 1990-2000.

Los análisis de proyección de la oferta de egresados del Sistema de Educación Superior (ses) y de la demanda del mercado laboral para los años 2006 y 2010 muestran que en todos los escenarios económicos, los desequilibrios entre regiones que se apreciaban en el diagnóstico del período 1990-2000 tenderán a agudizarse. Es necesario señalar que la situación histórica contemplaba en sus datos la migración que había ocurrido entre regiones y estados. Sin embargo los análisis prospectivos no permiten incluir factores de migración. Aún en ausencia de estimaciones de corrientes migratorias, las conclusiones esbozadas en páginas anteriores permiten trazar algunas recomendaciones de política educativa, que podrían ser de utilidad para las autoridades del ramo en relación con las tendencias esperables del mercado laboral de profesionistas a lo largo de la primera década del siglo xxi.

Fomentar una mejor distribución territorial de la oferta educativa

De forma general en el país se observa, que en prácticamente cualquiera de los escenarios económicos considerados, la sobreoferta de profesionistas es muy contrastante a lo largo del territorio nacional. El Distrito Federal seguirá siendo el gran productor de egresados del ses, pero éstos no podrán ser absorbidos por el mercado de trabajo local, llegando a situaciones sumamente críticas. Por ejemplo, en una de las combinaciones de proyecciones, para el año 2010 el 78% de los profesionistas estaría sin oportunidades de trabajo en el mercado laboral, y proporciones sólo un poco menores se registrarían de incluirse en el cómputo al Estado de México y el Distrito Federal de manera consolidada. Ello nos lleva a recomendar que se limite el crecimiento de la educación superior en el Distrito Federal. Tomando en cuenta que dichas limitaciones existen ya para las instituciones de educación superior públicas, la mayor atención a este problema deberá hacerse en torno a las instituciones privadas. Al tiempo en que se modula el crecimiento de la oferta educativa será conveniente promover todos aquellos mecanismos (bolsas de trabajo, programas de estancias cortas con demanda neta de profesionistas) de manera que se reduzcan las disparidades, en lo posible, las ofertas con las demandas esperables.

El exceso de profesionistas se manifiesta también en otras dos regiones del país, aunque en mucho menor medida. Las regiones Noreste y Centro-Occidente muestran en casi todos los escenarios económicos una sobreoferta de profesionistas. Sin embargo, las demás regiones tendrán en lo general un déficit de egresados del ses, a menos de que se materialice el escenario de menor crecimiento económico (E3) que las llevaría a estar también en situación de exceso de oferta de profesionistas. Es por ello importante fortalecer las acciones relacionadas con la política establecida en el Programa Nacional de Educación 2001-2006 en torno al fomento de la ampliación de la oferta en zonas y regiones poco atendidas, que es en donde el concepto de federalismo adquiere mayor vigencia. Todo ello en la perspectiva de alcanzar paulatinamente una mejor distribución territorial de la oferta educativa.

A escala interregional, los desequilibrios en la relación oferta-demanda de profesionistas observados en el diagnóstico 1990-2000, se prevé que se mantengan en las proyecciones para los años 2006 y 2010. Reiteramos por lo tanto, nuestra recomendación de fortalecer los mecanismos de coordinación regional para que la planeación del crecimiento de la cobertura de la educación superior tome en cuenta la situación individual de las entidades federativas, en el marco de la situación regional y nacional.

Fortalecer la coordinación interestatal en la planeación de la ampliación de la cobertura de las necesidades educativas

Una de las políticas en materia educativa de este gobierno es el impulso al "federalismo educativo para ampliar y consolidar los sistemas de educación superior en cada estado". Sin embargo, ello debe hacerse tomando en cuenta las perspectivas del mercado de trabajo y los desequilibrios regionales y estatales que hasta ahora se han mencionado.

Para que el federalismo sea eficaz debe enfrentar las posibilidades de trabajo de los egresados de los sistemas estatales de educación superior. Dichas posibilidades tienen una dimensión regional más que estatal. En todo caso, en el interior de una región puede haber una cierta división del trabajo que permita a algunas instituciones de educación superior ser muy fuertes en algunas áreas de estudio y cubrir las necesidades regionales de profesionistas. De lo que se trata es de aprovechar las ventajas competitivas que ya tienen algunas instituciones en campos específicos y de optimizar los recursos humanos y materiales. La planeación de la ampliación de la cobertura de las necesidades educativas a nivel superior debe ser concertada con las autoridades centrales que legalmente tienen las atribuciones de "promover, fomentar y coordinar acciones programáticas que vinculen la planeación institucional e interinstitucional de la educación superior con los objetivos, lineamientos y prioridades que demande el desarrollo integral del país"

A través del diseño de mecanismos para controlar el gasto en inversión para la creación de nuevos programas e instituciones que contemplen una visión regional, se podría evitar que estados con proyecciones deficitarias en cuanto a su oferta de profesionistas busquen ampliar su infraestructura, si en la misma región se encuentran estados en situación excedente (o con potencial para llegar a ella en condiciones de buena calidad) en su oferta de egresados de educación superior.

Diseñar mecanismos para promover una mayor migración de profesionistas entre las regiones y los estados del país

Como se mencionó anteriormente, existirán en los próximos años regiones con exceso de oferta de profesionistas y otras con déficit. Una parte de esos desequilibrios se compensarán con la migración que se registra de manera natural, aunque es necesario recordar que el excedente de profesionistas para el año 2010 se prevé muy importante en cualquiera de los escenarios económicos. Se recomienda, por lo tanto, diseñar mecanismos para incentivar la migración hacia las regiones y los estados deficitarios en profesionistas, sobre todo a la luz del papel poco significativo que en este sentido está haciendo el propio mercado laboral, que no envía las señales adecuadas --a través de la estructura relativa de remuneraciones en términos interregionales.

Tal como se hizo en el diagnóstico regional para el período 1990-2000, se recomienda que los sistemas educativos estatales se acerquen a empresas, organizaciones empresariales e instituciones públicas y privadas de todo el país, de tal forma que éstas puedan ampliar sus horizontes de búsqueda de profesionistas más allá de las instituciones de educación superior de su estado o región. Asimismo, se recomienda que se fortalezcan los mecanismos de vinculación entre las instituciones de educación superior y el mercado laboral como las bolsas de trabajo y otras prácticas profesionales.

Participar más activamente en el desarrollo de políticas sectoriales

Reiteramos también nuestra recomendación de que el sector educativo nacional y estatal adopte un papel más activo en la formulación de las políticas y programas de desarrollo económico buscando que se contemple en su formulación la generación de empleos para egresados de los sistemas de educación superior.


Mantener la política de mejoramiento de la calidad de la educación superior

Con independencia de lo que ocurra en el mercado de trabajo, y en paralelo con el propósito de aumentar la tasa de cobertura, sigue siendo crucial la búsqueda de calidad en todo el sistema de educación superior. En los documentos anteriores de este estudio recomendamos distintas estrategias para fortalecer el ses, entre las que incluimos: programas de licenciaturas más generales, diplomas intermedios, sistemas de certificación para el ejercicio profesional de ciertas disciplinas y el fortalecimiento de los sistemas de acreditación de los programas de estudio, con el objetivo de mejorar la calidad de los egresados de las instituciones de educación superior. Así los estudiantes tendrían mayores posibilidades de encontrar una ocupación en el mercado laboral formal, de desarrollar con éxito una actividad económica por cuenta propia, de desarrollarse socialmente y, finalmente, de ser mejores ciudadanos.



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En términos sectoriales, la región Noroeste mostrará una especialización en empleo manufacturero, en generación de electricidad, y en comercio, restaurantes y hoteles. La región Noroeste, por su parte, y siempre en comparación con la estructura nacional, tenderá a mostrar una ligera especialización en minería, un poco mayor en manufacturas, en construcción, en transportes y comunicaciones y en la prestación de servicios financieros. La región Centro Occidente, por su parte, mostrará una singular especialización en el empleo agropecuario, manufacturero, y comercial y turístico, en tanto que la región Centro Sur mostrará una mayor especialización en manufacturas, en construcción, en generación de electricidad y agua, en transporte y comunicaciones y ligeramente en la prestación de servicios comunales, sociales y personales. La región Sur-Sureste, a su vez, continuará presentando muy elevados índices de especialización en el empleo agropecuario y minero solamente, en tanto que la región Metropolitana mostrará sus mayores coeficientes de especialización en el sector terciario de la economía, a consecuencia de la especialización ya analizada que registrará en este sector en la generación de pib, especialmente en la prestación de servicios comunales, sociales y personales, servicios financieros, seguros, actividades inmobiliarias y de alquiler, en transportes y comunicaciones y en comercio, restaurantes y hoteles. En los demás sectores, con la excepción de la minería, esta región mostrará rezagos relativos de importancia, en especial en empleo agropecuario, manufacturero y de la construcción.

Finalmente, en relación con el empleo de profesionistas, de acuerdo con la información censal, para el año 2000 se registraban 3.7 millones de profesionistas ocupados en la economía mexicana, número que se acrecentaría en 5.51% medio anual para alcanzar 5.2 millones en el 2006 de concretarse el E1; o aumentaría al 6.28% medio anual bajo el E2 para alcanzar 5.4 millones de profesionistas, o registraría un aumento de sólo 5.03% medio anual para lograr sólo 5.0 millones de profesionales bajo E3. El crecimiento en el empleo de profesionistas sería diferencial en las regiones de análisis. Así, de materializarse el E1, el crecimiento sería notablemente más dinámico en regiones como la Centro Sur (7.03% anual) y en la Sur-Sureste (7.13% anual) que en las demás regiones: la Noroeste acrecentaría el número de profesionistas a una tasa media anual de 6.01%, en tanto que la Noreste crecería al 5.38% anual y la Centro Occidente a 4.66% medio anual; por último, la menos dinámica sería la región Metropolitana, que acrecentaría el número de profesionistas ocupados a sólo 2.88% medio anual entre el 2000 y el 2006. De materializarse los escenarios alternativos, el dinamismo aumentaría de manera sistemática en todas las regiones bajo E2 y sería de menor cuantía de materializarse el E3. (Cuadro 14a)

La proyección hacia finales de la década (2010) acentuaría los cambios en la estructura sectorial de los profesionistas ocupados a escala nacional, así como también --aunque de manera marginal-- las estructuras del empleo en el interior de las regiones, lo que no haría sino acrecentar la estructura de especialización ya bosquejada con anterioridad. Así, en el sector agropecuario la especialización se concentraría en las regiones Noroeste, Centro Occidente y Sur-Sureste; en la minería sólo en las regiones Sur-Sureste y Metropolitana, en tanto que en las manufacturas sería evidente la especialización de regiones como la Noreste, la Centro Occidente, la Noroeste y la Centro-Sur, en tanto que en este sector el rezago de la región Sur-Sureste continuaría siendo particularmente acentuado. En la industria de la construcción, el empleo profesional sería notorio en la mayoría de las regiones con la excepción de la Sur-Sureste y de la Centro Sur, en tanto que en la generación de energía eléctrica, gas y agua, el rezago sólo se presentaría en las regiones Noroeste y Noreste, y notoriamente en la Metropolitana. En comercio y turismo la especialización sería elevada en el empleo de profesionistas en regiones como la Noroeste, la Noreste, la Centro Occidente y la Metropolitana, y en transportes y comunicaciones la primacía se ubicaría principalmente, en la región Metropolitana y, en menor medida, en la región Noreste. En la prestación de servicios financieros, de nuevo, la primacía se ubicaría en la región Sur-Sureste y en menor medida, en la región Centro-Sur.

Por último, se examinó la estructura del empleo de profesionistas por áreas de estudio. En este sentido se esperaría que tanto en el mediano plazo (2000-2006) como en el largo plazo (2000-2010), la primacía en el número de ocupados estará dada por los que provienen de ciencias sociales, seguidos por los de ingeniería y tecnología y, en tercer término, por los de educación y humanidades; en contraste, los ocupados de posgrado vendrían en cuarto lugar de importancia y menor importancia relativa registraría el empleo de los egresados de las restantes áreas de estudio, ya que los de ciencias de la salud, ciencias agropecuarias y ciencias naturales y exactas, en conjunto, no alcanzarían a representar ni un octavo del empleo total de profesionistas.

Las regiones mostrarían diversos grados de especialización relativa en el empleo de profesionistas provenientes de las diversas áreas, lo que será consecuencia del sendero de crecimiento económico sectorial que se registre en el interior de las regiones, lo que afecta la cuantía y estructura del empleo remunerado. El empleo de egresados de ciencias sociales y administrativas será de mayor importancia en regiones como la Metropolitana, la Noroeste y la Centro Sur, en tanto que el empleo de egresados de educación y humanidades se concentrará preferentemente en la región Sur-Sureste, y presentará rezagos de consideración en el caso de la región Metropolitana. El empleo de egresados de ingeniería y tecnología será de mayor relevancia relativa en cuatro regiones: la Noreste, la Noroeste, la Centro Sur y en la Metropolitana, en tanto que el empleo de egresados de posgrado tendrá preponderancia relativa sólo en tres regiones: la Metropolitana, la Centro Occidente y la Noreste, y continuará registrando rezagos de consideración en la Noroeste y especialmente en la Sur-Sureste.

Oferta, demanda y equilibrio en el mercado laboral

La distribución regional de la oferta, la demanda y el balance en el mercado laboral de profesionistas en México continuará --y amplificará-- las tendencias que se observaron a lo largo de la década pasada. Así, en el agregado para el sexenio, la mayor proporción de la oferta se concentrará en la región Metropolitana (23.63%), seguida por la región Centro Sur (21.39%). La importancia relativa de las demás regiones tendría menos relevancia en el fenómeno, toda vez que la región Noreste concentraría el 16.44% de la oferta neta decenal, la Centro Occidente el 14.18%; la Sur-Sureste el 13.48% y la Noroeste sólo el 10.88%. Así, sólo dos regiones --la Metropolitana y la Centro Sur-- aportarían cerca de la mitad de la oferta neta de profesionistas que se presentaría a lo largo del sexenio. (Cuadro 19a)

La estructura interregional de la oferta neta decenal no sufriría variaciones considerables respecto a la prevista para el sexenio, toda vez que la región Metropolitana continuaría teniendo la primacía con el 23.53%, seguida por la región Centro Sur (21.45%) y la región Noreste (16.23%); y las demás regiones continuarían teniendo una importancia relativa menor: la Centro Occidente con 14.17%, la Sur-Sureste con 13.64%, y la Noroeste con 10.98%. En el contexto de largo plazo se acentuaría el patrón de especialización de las regiones en relación con la oferta neta de profesionistas.

Por otra parte, la estructura regional de la demanda neta sexenal (2001-2006) sería notoriamente diferente a la de la oferta neta referida anteriormente. En este caso, sería la región Centro Sur la que concentrase la mayor cuantía de la demanda, con el 30.21% de la demanda nacional, y muy por debajo de esa elevada concentración vendrían a ubicarse las regiones restantes: la Sur-Sureste con 18.32%, la Noreste con 16.60%, la Noroeste con 14.06%, la Centro Occidente con 12.16% y, en último lugar, la región Metropolitana con sólo el 8.65%. De materializarse los demás escenarios, la distribución regional de la demanda sufriría algunas modificaciones marginales. Para un horizonte mayor (2001-2010), las magnitudes absolutas de la demanda neta de profesionistas serán obviamente mayores, en la medida en que abarcarán todos los años de la presente década, pero los cambios en la estructura interregional tenderían a acentuar los patrones mencionados anteriormente.

La evolución de las tendencias prospectivas delineadas anteriormente, tanto de oferta como de demanda de profesionistas, en cada uno de los horizontes temporales contemplados en el análisis, permiten cuantificar la magnitud del balance entre ambas magnitudes, esto es, la cuantía de la diferencia entre oferta y demanda, lo que constituye un saldo esperable en el mercado laboral. De acuerdo con las proyecciones, tres regiones registrarán saldos positivos --es decir, una oferta mayor que la demanda-- y las otras tres saldos negativos --es decir, oferta menor que la demanda--. Entre las primeras, la de mayor relevancia será, indudablemente, la región Metropolitana, cuyo saldo excedentario será del orden de entre 291 mil y 315 mil profesionistas, en segundo lugar se situaría la región Centro Occidente, con un saldo excedente de entre 56 mil 71 mil profesionales, y en tercero la región Noreste, con excedentes de entre 23 mil y 39 mil personas. Por el contrario, las regiones restantes mostrarían saldos notablemente deficitarios: la región Centro Sur de entre (-)117 mil y (-)95 mil profesionales, la Sur-Sureste de entre (-)62 mil y (-)48 mil personas y la Noroeste de entre (-)37 mil y (-)26 mil personas. (Cuadro 23a) (b)

Los análisis prospectivos muestran, en suma, que a lo largo del actual sexenio el comportamiento del mercado laboral de los profesionistas en México se verá notablemente influenciado por las dos fuerzas que hemos descrito: a) la dinámica que siga la matrícula en educación superior, la cual al determinar la cuantía de los egresados, establece la magnitud de la oferta sexenal de profesionales, y debe quedar claro que si ésta sigue una tendencia moderada, como lo establece la proyección de carácter aritmético, la magnitud de los desequilibrios será menor que si sigue una tendencia más acelerada --y en mayor consonancia con las metas educativas de la SEP para el período-- como lo traza la proyección geométrica; por otra parte, b) el sendero de crecimiento que siga la economía nacional a lo largo del período, ya que la magnitud de los desequilibrios serán menores de concretarse escenarios dinámicos como el E2 y mayores, de materializarse escenarios más conservadores como el E3. Bajo el E2 se alcanzaría, a escala nacional, un equilibrio virtual entre la oferta y la demanda de profesionales a lo largo del sexenio.

Bajo cualquier combinación de escenarios, sin embargo, queda claro que la desagregación regional de la información sugiere que persistirán, con mayor o menor intensidad los desequilibrios interregionales en el mercado de trabajo de los profesionistas, en ausencia de corrientes migratorias que tiendan a atemperarlos. Regiones como la Metropolitana --aún considerando al Estado de México en esta región-- tendrá, de manera sistemática, una considerable cuantía excedentaria de profesionistas, y un papel similar --aunque de menor importancia relativa-- se registrará en otras dos regiones: la Noreste y la Centro Occidente. En las restantes tres regiones, por el contrario, es dable esperar posiciones deficitarias en el mercado laboral, es decir, una oferta de profesionistas inferior a la cuantía de la demanda esperable, como es el caso de las regiones Noroeste, Centro Sur (aún excluyendo de ésta al Estado de México) y la Sur-Sureste.

Cabe concluir, además, que el comportamiento esperable del mercado laboral de profesionistas a lo largo del sexenio, bajo los escenarios de oferta y demanda más probables, si bien ofrece pautas diferenciadas entre regiones, según las cuales la Metropolitana, la Centro Occidente y la Noreste registrarán excedentes de oferta y la Centro Sur, la Sur-Sureste y la Noroeste excedentes de demanda, el comportamiento de las diversas entidades federativas que las componen tendrá un carácter heterogéneo, no sólo a escala total, sino en el interior de cada uno de los submercados considerados por las diversas áreas de estudio de los egresados. Las pautas son claras y los patrones de desempeño esperable se expresan en las diferentes tablas de resultados, según las cuales, las cinco entidades federativas más relevantes desde el punto de vista del mercado laboral de profesionistas en el país registrarán comportamientos contrapuestos: el Distrito Federal considerado en forma consolidada con el Estado de México constituirán la fuente mayor de excedentes de oferta, del orden de 211 mil profesionistas; Jalisco tendrá también un excedente de oferta mayor a los 30 mil profesionistas y Nuevo León un saldo excedentario cercano a los 16 mil profesionistas, en tanto que Veracruz registrará uno deficitario del orden de los (-)45 mil personas con estudios profesionales.

Aunque la magnitud absoluta de los saldos varía en concordancia con los supuestos prospectivos --disminuye bajo E2 y proyección aritmética, y aumenta bajo E3 y proyección geométrica--, la estructura del carácter excedentario de oferta y/o demanda de las regiones y de las entidades federativas cabría esperar que se mantenga en términos relativos en las diversas áreas de estudio, lo que pone de manifiesto que a lo largo del sexenio prevalecerán, aunque en mayores proporciones, los desequilibrios regionales ya observados a lo largo de la década de los noventa.

Por otra parte, en un horizonte de proyección que comprenda toda la década, podría esperarse que en el interior de las regiones los desequilibrios se acrecienten de manera considerable, en los cuales entidades federativas como el Distrito Federal, Sonora, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco, Michoacán, Hidalgo, Oaxaca, Tabasco y Yucatán presenten saldos excedentes de oferta, en tanto que en el resto de las regiones se esperaría se alcance un saldo deficitario, que a juzgar por sus magnitudes sería de considerables dimensiones en entidades como Baja California, Guerrero, Estado de México, Morelos, Querétaro, Chiapas, Quintana Roo y Veracruz.

Por último, una profundización en el análisis prospectivo de las cinco entidades más relevantes desde el punto de vista del ses pone de manifiesto que, bajo cualquiera de los escenarios de oferta o de demanda, y en ambos horizontes de perspectiva, el Distrito Federal y el Estado de México, considerados de manera conjunta, Jalisco y Nuevo León registrarán saldos excedentarios de oferta de cuantía considerable, en tanto que en una posición contraria se colocaría el Estado de Veracruz, en el cual bajo cualquiera de los escenarios registrará saldos deficitarios de oferta de singular cuantía.

Recomendaciones de política educativa

Derivado de las proyecciones de la situación del mercado laboral de los profesionistas a nivel regional, para los años 2006 y 2010, se pueden hacer algunas recomendaciones de política educativa. Estas se basan en las recomendaciones a nivel nacional hechas en los informes previos, así como en las que se derivaron del diagnóstico regional en el período 1990-2000.

Los análisis de proyección de la oferta de egresados del Sistema de Educación Superior (ses) y de la demanda del mercado laboral para los años 2006 y 2010 muestran que en todos los escenarios económicos, los desequilibrios entre regiones que se apreciaban en el diagnóstico del período 1990-2000 tenderán a agudizarse. Es necesario señalar que la situación histórica contemplaba en sus datos la migración que había ocurrido entre regiones y estados. Sin embargo los análisis prospectivos no permiten incluir factores de migración. Aún en ausencia de estimaciones de corrientes migratorias, las conclusiones esbozadas en páginas anteriores permiten trazar algunas recomendaciones de política educativa, que podrían ser de utilidad para las autoridades del ramo en relación con las tendencias esperables del mercado laboral de profesionistas a lo largo de la primera década del siglo xxi.

Fomentar una mejor distribución territorial de la oferta educativa

De forma general en el país se observa, que en prácticamente cualquiera de los escenarios económicos considerados, la sobreoferta de profesionistas es muy contrastante a lo largo del territorio nacional. El Distrito Federal seguirá siendo el gran productor de egresados del ses, pero éstos no podrán ser absorbidos por el mercado de trabajo local, llegando a situaciones sumamente críticas. Por ejemplo, en una de las combinaciones de proyecciones, para el año 2010 el 78% de los profesionistas estaría sin oportunidades de trabajo en el mercado laboral, y proporciones sólo un poco menores se registrarían de incluirse en el cómputo al Estado de México y el Distrito Federal de manera consolidada. Ello nos lleva a recomendar que se limite el crecimiento de la educación superior en el Distrito Federal. Tomando en cuenta que dichas limitaciones existen ya para las instituciones de educación superior públicas, la mayor atención a este problema deberá hacerse en torno a las instituciones privadas. Al tiempo en que se modula el crecimiento de la oferta educativa será conveniente promover todos aquellos mecanismos (bolsas de trabajo, programas de estancias cortas con demanda neta de profesionistas) de manera que se reduzcan las disparidades, en lo posible, las ofertas con las demandas esperables.

El exceso de profesionistas se manifiesta también en otras dos regiones del país, aunque en mucho menor medida. Las regiones Noreste y Centro-Occidente muestran en casi todos los escenarios económicos una sobreoferta de profesionistas. Sin embargo, las demás regiones tendrán en lo general un déficit de egresados del ses, a menos de que se materialice el escenario de menor crecimiento económico (E3) que las llevaría a estar también en situación de exceso de oferta de profesionistas. Es por ello importante fortalecer las acciones relacionadas con la política establecida en el Programa Nacional de Educación 2001-2006 en torno al fomento de la ampliación de la oferta en zonas y regiones poco atendidas, que es en donde el concepto de federalismo adquiere mayor vigencia. Todo ello en la perspectiva de alcanzar paulatinamente una mejor distribución territorial de la oferta educativa.

A escala interregional, los desequilibrios en la relación oferta-demanda de profesionistas observados en el diagnóstico 1990-2000, se prevé que se mantengan en las proyecciones para los años 2006 y 2010. Reiteramos por lo tanto, nuestra recomendación de fortalecer los mecanismos de coordinación regional para que la planeación del crecimiento de la cobertura de la educación superior tome en cuenta la situación individual de las entidades federativas, en el marco de la situación regional y nacional.

Fortalecer la coordinación interestatal en la planeación de la ampliación de la cobertura de las necesidades educativas

Una de las políticas en materia educativa de este gobierno es el impulso al "federalismo educativo para ampliar y consolidar los sistemas de educación superior en cada estado". Sin embargo, ello debe hacerse tomando en cuenta las perspectivas del mercado de trabajo y los desequilibrios regionales y estatales que hasta ahora se han mencionado.

Para que el federalismo sea eficaz debe enfrentar las posibilidades de trabajo de los egresados de los sistemas estatales de educación superior. Dichas posibilidades tienen una dimensión regional más que estatal. En todo caso, en el interior de una región puede haber una cierta división del trabajo que permita a algunas instituciones de educación superior ser muy fuertes en algunas áreas de estudio y cubrir las necesidades regionales de profesionistas. De lo que se trata es de aprovechar las ventajas competitivas que ya tienen algunas instituciones en campos específicos y de optimizar los recursos humanos y materiales. La planeación de la ampliación de la cobertura de las necesidades educativas a nivel superior debe ser concertada con las autoridades centrales que legalmente tienen las atribuciones de "promover, fomentar y coordinar acciones programáticas que vinculen la planeación institucional e interinstitucional de la educación superior con los objetivos, lineamientos y prioridades que demande el desarrollo integral del país"

A través del diseño de mecanismos para controlar el gasto en inversión para la creación de nuevos programas e instituciones que contemplen una visión regional, se podría evitar que estados con proyecciones deficitarias en cuanto a su oferta de profesionistas busquen ampliar su infraestructura, si en la misma región se encuentran estados en situación excedente (o con potencial para llegar a ella en condiciones de buena calidad) en su oferta de egresados de educación superior.

Educación superior y mercado laboral

Educación superior y mercado laboral
DESAGREGACION REGIONAL DE LAS PROYECCIONES
DEL MERCADO LABORAL DE PROFESIONISTAS


Proyecciones demográficas y egresados del SES

La profundización del proceso de transición demográfica a escala territorial impondrá a la totalidad de las regiones del país transformaciones demográficas que tendrán consecuencias sobre los mercados regionales de profesionistas de una naturaleza similar a los apuntados ya a escala nacional: un crecimiento menos que proporcional de la población en edades propias para recibir instrucción superior, aunado a un acrecentamiento más que proporcional en la población en edades activas y de retiro; lo segundo se traducirá en el acrecentamiento acelerado que se espera de la población económicamente activa, es decir, del número de mexicanos que buscan insertarse en el mercado laboral.

En este sentido, para la región Metropolitana se tiene previsto que registre un crecimiento poblacional por demás modesto anualmente --de 0.13% anual entre el 2000 y el 2010--, en tanto que, en el resto de las regiones se espera se acreciente la población a tasas mayores del 1% medio anual, en especial la Noroeste (1.79% anual) y la Centro Sur (1.61% anual), y las tres regiones restantes a tasas ligeramente por arriba del 1% medio anual. A escala regional se espera también que el crecimiento de la población femenina sea ligeramente mayor que el correspondiente a la masculina. (Cuadro 1).

De esta manera, se prevé que la región Metropolitana continúe reduciendo su participación en la población nacional, esto es, que de 8.83% en el 2000 la disminuya a 8.23% en el 2006 y a sólo 7.91% en el 2010. Por el contrario, para finales de la década, la región Centro Sur no sólo continuará teniendo la primacía poblacional, sino que la acrecentará en términos relativos de 28.22% en 2000 a 29.16% en el 2010. Regiones como la Noroeste y la Sur Sureste acrecentarán muy ligeramente su participación en la población nacional durante el decenio; la primera al pasar de 10.73% a 11.61% y la segunda de 19.81% a 19.89% respectivamente. El resto de las regiones verá decrecer --también marginalmente-- su importancia poblacional: la Noreste al pasar de 14.22% a 14.02%, y la Centro Occidente de 17.83% a 17.40%. Movimientos paralelos en la misma dirección se espera se registren en la estructura territorial de la población masculina y femenina. (Cuadro 2).

Así, aunque el fenómeno será generalizado en todas las regiones --y para el caso en la mayoría de las entidades federativas-- para el año 2010 se continuarán registrando contrastes regionales de significación, lo que será consecuencia del grado diferencial de penetración de la transición demográfica, que indudablemente estará más avanzado en regiones como la Metropolitana en un extremo, y más atrasada en regiones como la Sur-Sureste en el otro, lo que impondrá comportamientos diferenciales en el crecimiento de la población económicamente activa (PEA).

Las tendencias previstas en la estructura territorial de la pea serán de considerable importancia, porque no se corresponden con las tendencias de la estructura de los egresados del ses, lo que permite prever que a lo largo de la presente década se mantengan --y como se verá más adelante, se acrecienten-- los desbalances entre la oferta y la demanda de profesionales en los diversos mercados laborales regionales del país.

En términos educativos se espera la continuación de la política de descentralización de la matrícula que planea llevar a cabo la Secretaría de Educación Pública, como parte integral de su Programa Nacional de Educación 2001-2006. En esta parte de la investigación se procedió a la desagregación de las proyecciones del número de egresados del ses, el cual se prevé continúe por un sendero trazado por los límites que implican las proyecciones de carácter lineal (aritmético) y exponencial (geométrico), tanto para el sexenio (2001-2006) como para el decenio completo (2001-2010).

De acuerdo con las proyecciones, para todo el período 2000-2010, la proyección aritmética permite esperar que el número de egresados crezca a una tasa anual promedio de 3.52%, para pasar de poco más de 280 mil egresados en el año 2000 a 344 mil en el 2006 y a 396 mil en el año 2010. En ese contexto, se esperarían tasas diferenciales de crecimiento medio anual entre las regiones, ya que la región Sur-Sureste acrecentaría el número de sus egresados del ses a una tasa anual del 4.07%, en tanto que la región Noreste lo haría a sólo 2.95% medio anual. También en ese contexto, vale observar que la región Metropolitana acrecentaría el número de sus egresados a una tasa sólo ligeramente menor que el promedio nacional, equivalente al 3.32%. (Cuadro 5).

En el contexto alternativo, la proyección geométrica, que impondría un mayor dinamismo al crecimiento en el número de egresados del ses, permite esperar que para el año 2006 se registrasen, a escala nacional, poco más de 282 mil egresados, y cerca de 489 mil para el año 2010, lo que resulta de un crecimiento esperado de 5.70% medio anual entre el 2000 y el 2010, tasa sólo ligeramente inferior que la registrada durante la década de los noventa. En este contexto, se mantendrían los contrastes interregionales en el crecimiento, ya que en tanto la región Sur-Sureste acrecentaría el número anual de sus egresados a una tasa de 6.25%, la Noreste lo haría sólo al 5.11% medio anual, mientras que la región Metropolitana registraría también un considerable dinamismo, equivalente a un crecimiento medio anual de 5.49%. (Cuadro 6).

Es de esperarse que las regiones tengan un comportamiento diferencial en la estructura de sus egresados por áreas de estudio, lo cual obedecería a la continuación de las tendencias observadas en la década de los noventa. Para evaluar estas tendencias en el interior de las regiones, se compara la estructura por áreas de estudio esperable en cada una de éstas con la correspondiente estructura nacional, lo que permite detectar el grado de "especialización" esperable. Así, La región Noroeste, por ejemplo, tenderá a acrecentar su especialización en la generación de egresados principalmente de dos áreas de estudios: ciencias sociales y administrativas y los de ingeniería y tecnología. La región Noreste, por su parte, acrecentará su especialización en la generación de egresados de educación y humanidades y de ingeniería y tecnología, quedándose rezagada en términos relativos vis à vis el contexto nacional en egresados de las demás áreas de estudio.

A su vez, la región Centro Occidente verá más diversificados sus índices de especialización, ya que la estructura de sus egresados a lo largo del sexenio y de la década será comparativamente mayor que la nacional en cuatro áreas de estudio: educación y humanidades, posgrado, ciencias de la salud y en ciencias agropecuarias. La región Sur-Sureste, a su vez, acrecentará su especialización en producir egresados en cinco áreas de estudio: educación y humanidades, ingeniería y tecnología, ciencias de la salud y en ciencias sociales.

Por último, la región Metropolitana, integrada sólo por el Distrito Federal, acrecentaría su perfil de especialización en egresados de cuatro áreas de estudios, especialmente en ciencias sociales y administrativas, en posgrado, en ciencias de la salud y en ciencias naturales y exactas, a costa de acrecentar su rezago en la generación de egresados en ciencias agropecuarias, ingeniería y tecnología y, especialmente, en educación y humanidades.

Considerando el fenómeno por áreas de estudio en términos dinámicos, se prevé, por último, que el número de egresados de ciencias agropecuarias se reduzca paulatinamente a lo largo del sexenio y de la década en términos absolutos en todas las regiones del país, y un fenómeno casi igualmente generalizado ocurra en el caso de los egresados de ciencias naturales y exactas. Por el contrario, el crecimiento regional de egresados de las demás áreas de estudio se espera sea considerablemente más dinámico, especialmente en el número de los que cuenten con posgrado (especialmente en la región Metropolitana y en la Centro Sur), y los egresados de ciencias sociales y administrativas y los de educación y humanidades, y con menor dinamismo relativo en el resto de las áreas de estudio.

Proyecciones económicas y de la ocupación de profesionistas

El modelo de prospectiva utilizado para la desagregación regional de las proyecciones es el mismo que el utilizado para la especificación de los escenarios de prospectiva a escala nacional. Ese modelo es multisectorial liderado por la demanda final, la cual queda determinada por variables exógenas que adoptan valores diferentes, dependiendo del escenario de prospectiva. Las variables exógenas son: a) crecimiento esperado del salario real; b) crecimiento esperado de la población nacional; c) precio esperado del barril de petróleo crudo en los mercados internacionales; d) costo esperado del capital, e) crecimiento esperado de la economía norteamericana y f) tipo de cambio real.

De acuerdo con los resultados alcanzados, para el período 2000-2006 a escala nacional, el crecimiento de la economía mexicana podría ubicarse en la materialización de cualquiera de los tres escenarios de prospectiva señalados en el apartado previo, según los cuales, de concretarse el escenario 1 (E1) el Producto Interno Bruto nacional (pib) se acrecentaría a una tasa anual promedio de 3.48%, muy similar a la registrada a lo largo de la década de los noventa (3.50% anual). Sin embargo, bajo la perspectiva más optimista (E2) podría registrarse un crecimiento de 4.71% anual en promedio, y bajo el escenario de carácter pesimista, se alcanzaría un crecimiento menor, del orden de 2.45% anual en promedio. Considerando la expansión a lo largo de toda la década (2000-2010), el crecimiento sería del orden de 4%, 5.67% o 2.85% anual en promedio, de materializarse los escenarios E1, E2 y E3 respectivamente. (Cuadro 8).

En términos territoriales se esperaría que las regiones septentrionales entre el 2000 y el 2006 modifiquen su participación en el pib nacional: de 12.85% a 13.55% la región Noroeste y de 16.97% a 17.60% la Noreste, y las regiones centrales la aumentarían también aunque en términos marginales, de 14.33% a 14.39% la Centro Occidente y de 20.65% a 20.99% la Centro Sur, en tanto que la participación de la región Sur-Sureste pasaría de 12.02 a 11.60% y la Metropolitana registraría una reducción más drástica, al pasar de 23.18% en el año 2000 a 21.88% en el 2006. (Cuadro 9 a).

Por su parte, el empleo remunerado del país pasaría de 32.2 millones de personas en el año 2000, a 36.7 millones en el 2006; de materializarse el E1, a 38.4 millones, de concretarse el E2, ó 35.2 millones bajo el E3, lo que representaría tasas de crecimiento medio anual de 2.28%, 2.99% y 1.49% respectivamente. Una medida del dinamismo implícito de estos crecimientos puede visualizarse si se compara con el crecimiento de la población económicamente activa (PEA) esperada para el año 2000 que sería, de acuerdo con las proyecciones de CONAPO ajustadas, del 2.4% medio anual entre el año 2000 y el 2006. La comparación permite inferir que bajo los escenarios E1 y E3, el crecimiento del empleo remunerado sería inferior al de la pea, lo que haría que la proporción de empleo no remunerado se acrecentara de 18.1% que se registró en el año 2000, a 19.4% bajo el E1 y a 22.5% bajo el E3, es decir, de alguna manera se incrementaría el llamado empleo informal; en cambio, de concretarse el E2, tal proporción descendería a 15.4%, lo que abatiría la tasa de informalidad en el empleo nacional. (Cuadro 11).

La extrapolación al año 2010 permite esperar que el empleo remunerado alcance una magnitud de 41.6 millones de personas bajo E1; 46.7 millones bajo E2 y de sólo 38.5 millones bajo E3, lo que en comparación con el crecimiento esperado de la pea (de 2.3% medio anual) haría descender el empleo no remunerado de concretarse los dos primeros escenarios (a 15.7% bajo E1 y a 5.3% bajo E2), y se incrementaría marginalmente (a 22%) de materializarse el E3. De esta manera se detecta, con claridad, que incluso un crecimiento como el implicado por el E1, pero de manera sostenida a lo largo de toda la década, podría tener repercusiones importantes en el abatimiento del empleo no remunerado, que constituye una parte importante del empleo informal de la economía mexicana.

En términos regionales, los contrastes en el crecimiento del empleo remunerado serían de consideración resultado del crecimiento esperado del pib menos el de la productividad media del trabajo. Así, para el año 2006, bajo el E1, el mayor dinamismo cabría esperarlo en la región Centro Sur, que alcanzaría el 2.95% medio anual, seguido por el que se registraría en la región Sur-Sureste (2.44% anual) y por la región Centro Occidente (2.21% anual), en tanto que el dinamismo de la creación de empleo remunerado sería notoriamente menor en las demás regiones, del orden de 1.90% anual en la Noroeste, de 1.42% anual en la Noreste y de sólo 0.78% anual en la Metropolitana. Tasas comparativamente mayores --pero con estructura similar- se registrarían bajo E2 y relativamente menores bajo E3.

De materializarse las proyecciones mencionadas, la estructura interregional del empleo remunerado del país para el año 2006 sería muy clara, ya que la región Centro Sur concentraría el 28.26% del empleo remunerado del país, la región Sur-Sureste el 20.29%, la región Centro Occidente el 17.44%, la Noreste el 13.74% y la Noroeste el 11.30%, en tanto que la región Metropolitana concentraría sólo el 8.97% del empleo remunerado existente en la economía mexicana.

En términos sectoriales, la región Noroeste mostrará una especialización en empleo manufacturero, en generación de electricidad, y en comercio, restaurantes y hoteles. La región Noroeste, por su parte, y siempre en comparación con la estructura nacional, tenderá a mostrar una ligera especialización en minería, un poco mayor en manufacturas, en construcción, en transportes y comunicaciones y en la prestación de servicios financieros. La región Centro Occidente, por su parte, mostrará una singular especialización en el empleo agropecuario, manufacturero, y comercial y turístico, en tanto que la región Centro Sur mostrará una mayor especialización en manufacturas, en construcción, en generación de electricidad y agua, en transporte y comunicaciones y ligeramente en la prestación de servicios comunales, sociales y personales. La región Sur-Sureste, a su vez, continuará presentando muy elevados índices de especialización en el empleo agropecuario y minero solamente, en tanto que la región Metropolitana mostrará sus mayores coeficientes de especialización en el sector terciario de la economía, a consecuencia de la especialización ya analizada que registrará en este sector en la generación de pib, especialmente en la prestación de servicios comunales, sociales y personales, servicios financieros, seguros, actividades inmobiliarias y de alquiler, en transportes y comunicaciones y en comercio, restaurantes y hoteles. En los demás sectores, con la excepción de la minería, esta región mostrará rezagos relativos de importancia, en especial en empleo agropecuario, manufacturero y de la construcción.

Finalmente, en relación con el empleo de profesionistas, de acuerdo con la información censal, para el año 2000 se registraban 3.7 millones de profesionistas ocupados en la economía mexicana, número que se acrecentaría en 5.51% medio anual para alcanzar 5.2 millones en el 2006 de concretarse el E1; o aumentaría al 6.28% medio anual bajo el E2 para alcanzar 5.4 millones de profesionistas, o registraría un aumento de sólo 5.03% medio anual para lograr sólo 5.0 millones de profesionales bajo E3. El crecimiento en el empleo de profesionistas sería diferencial en las regiones de análisis. Así, de materializarse el E1, el crecimiento sería notablemente más dinámico en regiones como la Centro Sur (7.03% anual) y en la Sur-Sureste (7.13% anual) que en las demás regiones: la Noroeste acrecentaría el número de profesionistas a una tasa media anual de 6.01%, en tanto que la Noreste crecería al 5.38% anual y la Centro Occidente a 4.66% medio anual; por último, la menos dinámica sería la región Metropolitana, que acrecentaría el número de profesionistas ocupados a sólo 2.88% medio anual entre el 2000 y el 2006. De materializarse los escenarios alternativos, el dinamismo aumentaría de manera sistemática en todas las regiones bajo E2 y sería de menor cuantía de materializarse el E3. (Cuadro 14a)

La proyección hacia finales de la década (2010) acentuaría los cambios en la estructura sectorial de los profesionistas ocupados a escala nacional, así como también --aunque de manera marginal-- las estructuras del empleo en el interior de las regiones, lo que no haría sino acrecentar la estructura de especialización ya bosquejada con anterioridad. Así, en el sector agropecuario la especialización se concentraría en las regiones Noroeste, Centro Occidente y Sur-Sureste; en la minería sólo en las regiones Sur-Sureste y Metropolitana, en tanto que en las manufacturas sería evidente la especialización de regiones como la Noreste, la Centro Occidente, la Noroeste y la Centro-Sur, en tanto que en este sector el rezago de la región Sur-Sureste continuaría siendo particularmente acentuado. En la industria de la construcción, el empleo profesional sería notorio en la mayoría de las regiones con la excepción de la Sur-Sureste y de la Centro Sur, en tanto que en la generación de energía eléctrica, gas y agua, el rezago sólo se presentaría en las regiones Noroeste y Noreste, y notoriamente en la Metropolitana. En comercio y turismo la especialización sería elevada en el empleo de profesionistas en regiones como la Noroeste, la Noreste, la Centro Occidente y la Metropolitana, y en transportes y comunicaciones la primacía se ubicaría principalmente, en la región Metropolitana y, en menor medida, en la región Noreste. En la prestación de servicios financieros, de nuevo, la primacía se ubicaría en la región Sur-Sureste y en menor medida, en la región Centro-Sur.

Por último, se examinó la estructura del empleo de profesionistas por áreas de estudio. En este sentido se esperaría que tanto en el mediano plazo (2000-2006) como en el largo plazo (2000-2010), la primacía en el número de ocupados estará dada por los que provienen de ciencias sociales, seguidos por los de ingeniería y tecnología y, en tercer término, por los de educación y humanidades; en contraste, los ocupados de posgrado vendrían en cuarto lugar de importancia y menor importancia relativa registraría el empleo de los egresados de las restantes áreas de estudio, ya que los de ciencias de la salud, ciencias agropecuarias y ciencias naturales y exactas, en conjunto, no alcanzarían a representar ni un octavo del empleo total de profesionistas.

Las regiones mostrarían diversos grados de especialización relativa en el empleo de profesionistas provenientes de las diversas áreas, lo que será consecuencia del sendero de crecimiento económico sectorial que se registre en el interior de las regiones, lo que afecta la cuantía y estructura del empleo remunerado. El empleo de egresados de ciencias sociales y administrativas será de mayor importancia en regiones como la Metropolitana, la Noroeste y la Centro Sur, en tanto que el empleo de egresados de educación y humanidades se concentrará preferentemente en la región Sur-Sureste, y presentará rezagos de consideración en el caso de la región Metropolitana. El empleo de egresados de ingeniería y tecnología será de mayor relevancia relativa en cuatro regiones: la Noreste, la Noroeste, la Centro Sur y en la Metropolitana, en tanto que el empleo de egresados de posgrado tendrá preponderancia relativa sólo en tres regiones: la Metropolitana, la Centro Occidente y la Noreste, y continuará registrando rezagos de consideración en la Noroeste y especialmente en la Sur-Sureste.

Oferta, demanda y equilibrio en el mercado laboral

La distribución regional de la oferta, la demanda y el balance en el mercado laboral de profesionistas en México continuará --y amplificará-- las tendencias que se observaron a lo largo de la década pasada. Así, en el agregado para el sexenio, la mayor proporción de la oferta se concentrará en la región Metropolitana (23.63%), seguida por la región Centro Sur (21.39%). La importancia relativa de las demás regiones tendría menos relevancia en el fenómeno, toda vez que la región Noreste concentraría el 16.44% de la oferta neta decenal, la Centro Occidente el 14.18%; la Sur-Sureste el 13.48% y la Noroeste sólo el 10.88%. Así, sólo dos regiones --la Metropolitana y la Centro Sur-- aportarían cerca de la mitad de la oferta neta de profesionistas que se presentaría a lo largo del sexenio. (Cuadro 19a)

La estructura interregional de la oferta neta decenal no sufriría variaciones considerables respecto a la prevista para el sexenio, toda vez que la región Metropolitana continuaría teniendo la primacía con el 23.53%, seguida por la región Centro Sur (21.45%) y la región Noreste (16.23%); y las demás regiones continuarían teniendo una importancia relativa menor: la Centro Occidente con 14.17%, la Sur-Sureste con 13.64%, y la Noroeste con 10.98%. En el contexto de largo plazo se acentuaría el patrón de especialización de las regiones en relación con la oferta neta de profesionistas.

Por otra parte, la estructura regional de la demanda neta sexenal (2001-2006) sería notoriamente diferente a la de la oferta neta referida anteriormente. En este caso, sería la región Centro Sur la que concentrase la mayor cuantía de la demanda, con el 30.21% de la demanda nacional, y muy por debajo de esa elevada concentración vendrían a ubicarse las regiones restantes: la Sur-Sureste con 18.32%, la Noreste con 16.60%, la Noroeste con 14.06%, la Centro Occidente con 12.16% y, en último lugar, la región Metropolitana con sólo el 8.65%. De materializarse los demás escenarios, la distribución regional de la demanda sufriría algunas modificaciones marginales. Para un horizonte mayor (2001-2010), las magnitudes absolutas de la demanda neta de profesionistas serán obviamente mayores, en la medida en que abarcarán todos los años de la presente década, pero los cambios en la estructura interregional tenderían a acentuar los patrones mencionados anteriormente.

La evolución de las tendencias prospectivas delineadas anteriormente, tanto de oferta como de demanda de profesionistas, en cada uno de los horizontes temporales contemplados en el análisis, permiten cuantificar la magnitud del balance entre ambas magnitudes, esto es, la cuantía de la diferencia entre oferta y demanda, lo que constituye un saldo esperable en el mercado laboral. De acuerdo con las proyecciones, tres regiones registrarán saldos positivos --es decir, una oferta mayor que la demanda-- y las otras tres saldos negativos --es decir, oferta menor que la demanda--. Entre las primeras, la de mayor relevancia será, indudablemente, la región Metropolitana, cuyo saldo excedentario será del orden de entre 291 mil y 315 mil profesionistas, en segundo lugar se situaría la región Centro Occidente, con un saldo excedente de entre 56 mil 71 mil profesionales, y en tercero la región Noreste, con excedentes de entre 23 mil y 39 mil personas. Por el contrario, las regiones restantes mostrarían saldos notablemente deficitarios: la región Centro Sur de entre (-)117 mil y (-)95 mil profesionales, la Sur-Sureste de entre (-)62 mil y (-)48 mil personas y la Noroeste de entre (-)37 mil y (-)26 mil personas. (Cuadro 23a) (b)

Los análisis prospectivos muestran, en suma, que a lo largo del actual sexenio el comportamiento del mercado laboral de los profesionistas en México se verá notablemente influenciado por las dos fuerzas que hemos descrito: a) la dinámica que siga la matrícula en educación superior, la cual al determinar la cuantía de los egresados, establece la magnitud de la oferta sexenal de profesionales, y debe quedar claro que si ésta sigue una tendencia moderada, como lo establece la proyección de carácter aritmético, la magnitud de los desequilibrios será menor que si sigue una tendencia más acelerada --y en mayor consonancia con las metas educativas de la SEP para el período-- como lo traza la proyección geométrica; por otra parte, b) el sendero de crecimiento que siga la economía nacional a lo largo del período, ya que la magnitud de los desequilibrios serán menores de concretarse escenarios dinámicos como el E2 y mayores, de materializarse escenarios más conservadores como el E3. Bajo el E2 se alcanzaría, a escala nacional, un equilibrio virtual entre la oferta y la demanda de profesionales a lo largo del sexenio.

Bajo cualquier combinación de escenarios, sin embargo, queda claro que la desagregación regional de la información sugiere que persistirán, con mayor o menor intensidad los desequilibrios interregionales en el mercado de trabajo de los profesionistas, en ausencia de corrientes migratorias que tiendan a atemperarlos. Regiones como la Metropolitana --aún considerando al Estado de México en esta región-- tendrá, de manera sistemática, una considerable cuantía excedentaria de profesionistas, y un papel similar --aunque de menor importancia relativa-- se registrará en otras dos regiones: la Noreste y la Centro Occidente. En las restantes tres regiones, por el contrario, es dable esperar posiciones deficitarias en el mercado laboral, es decir, una oferta de profesionistas inferior a la cuantía de la demanda esperable, como es el caso de las regiones Noroeste, Centro Sur (aún excluyendo de ésta al Estado de México) y la Sur-Sureste.

Cabe concluir, además, que el comportamiento esperable del mercado laboral de profesionistas a lo largo del sexenio, bajo los escenarios de oferta y demanda más probables, si bien ofrece pautas diferenciadas entre regiones, según las cuales la Metropolitana, la Centro Occidente y la Noreste registrarán excedentes de oferta y la Centro Sur, la Sur-Sureste y la Noroeste excedentes de demanda, el comportamiento de las diversas entidades federativas que las componen tendrá un carácter heterogéneo, no sólo a escala total, sino en el interior de cada uno de los submercados considerados por las diversas áreas de estudio de los egresados. Las pautas son claras y los patrones de desempeño esperable se expresan en las diferentes tablas de resultados, según las cuales, las cinco entidades federativas más relevantes desde el punto de vista del mercado laboral de profesionistas en el país registrarán comportamientos contrapuestos: el Distrito Federal considerado en forma consolidada con el Estado de México constituirán la fuente mayor de excedentes de oferta, del orden de 211 mil profesionistas; Jalisco tendrá también un excedente de oferta mayor a los 30 mil profesionistas y Nuevo León un saldo excedentario cercano a los 16 mil profesionistas, en tanto que Veracruz registrará uno deficitario del orden de los (-)45 mil personas con estudios profesionales.

Aunque la magnitud absoluta de los saldos varía en concordancia con los supuestos prospectivos --disminuye bajo E2 y proyección aritmética, y aumenta bajo E3 y proyección geométrica--, la estructura del carácter excedentario de oferta y/o demanda de las regiones y de las entidades federativas cabría esperar que se mantenga en términos relativos en las diversas áreas de estudio, lo que pone de manifiesto que a lo largo del sexenio prevalecerán, aunque en mayores proporciones, los desequilibrios regionales ya observados a lo largo de la década de los noventa.

Por otra parte, en un horizonte de proyección que comprenda toda la década, podría esperarse que en el interior de las regiones los desequilibrios se acrecienten de manera considerable, en los cuales entidades federativas como el Distrito Federal, Sonora, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco, Michoacán, Hidalgo, Oaxaca, Tabasco y Yucatán presenten saldos excedentes de oferta, en tanto que en el resto de las regiones se esperaría se alcance un saldo deficitario, que a juzgar por sus magnitudes sería de considerables dimensiones en entidades como Baja California, Guerrero, Estado de México, Morelos, Querétaro, Chiapas, Quintana Roo y Veracruz.

Por último, una profundización en el análisis prospectivo de las cinco entidades más relevantes desde el punto de vista del ses pone de manifiesto que, bajo cualquiera de los escenarios de oferta o de demanda, y en ambos horizontes de perspectiva, el Distrito Federal y el Estado de México, considerados de manera conjunta, Jalisco y Nuevo León registrarán saldos excedentarios de oferta de cuantía considerable, en tanto que en una posición contraria se colocaría el Estado de Veracruz, en el cual bajo cualquiera de los escenarios registrará saldos deficitarios de oferta de singular cuantía.

Recomendaciones de política educativa

Derivado de las proyecciones de la situación del mercado laboral de los profesionistas a nivel regional, para los años 2006 y 2010, se pueden hacer algunas recomendaciones de política educativa. Estas se basan en las recomendaciones a nivel nacional hechas en los informes previos, así como en las que se derivaron del diagnóstico regional en el período 1990-2000.

Los análisis de proyección de la oferta de egresados del Sistema de Educación Superior (ses) y de la demanda del mercado laboral para los años 2006 y 2010 muestran que en todos los escenarios económicos, los desequilibrios entre regiones que se apreciaban en el diagnóstico del período 1990-2000 tenderán a agudizarse. Es necesario señalar que la situación histórica contemplaba en sus datos la migración que había ocurrido entre regiones y estados. Sin embargo los análisis prospectivos no permiten incluir factores de migración. Aún en ausencia de estimaciones de corrientes migratorias, las conclusiones esbozadas en páginas anteriores permiten trazar algunas recomendaciones de política educativa, que podrían ser de utilidad para las autoridades del ramo en relación con las tendencias esperables del mercado laboral de profesionistas a lo largo de la primera década del siglo xxi.

Fomentar una mejor distribución territorial de la oferta educativa

De forma general en el país se observa, que en prácticamente cualquiera de los escenarios económicos considerados, la sobreoferta de profesionistas es muy contrastante a lo largo del territorio nacional. El Distrito Federal seguirá siendo el gran productor de egresados del ses, pero éstos no podrán ser absorbidos por el mercado de trabajo local, llegando a situaciones sumamente críticas. Por ejemplo, en una de las combinaciones de proyecciones, para el año 2010 el 78% de los profesionistas estaría sin oportunidades de trabajo en el mercado laboral, y proporciones sólo un poco menores se registrarían de incluirse en el cómputo al Estado de México y el Distrito Federal de manera consolidada. Ello nos lleva a recomendar que se limite el crecimiento de la educación superior en el Distrito Federal. Tomando en cuenta que dichas limitaciones existen ya para las instituciones de educación superior públicas, la mayor atención a este problema deberá hacerse en torno a las instituciones privadas. Al tiempo en que se modula el crecimiento de la oferta educativa será conveniente promover todos aquellos mecanismos (bolsas de trabajo, programas de estancias cortas con demanda neta de profesionistas) de manera que se reduzcan las disparidades, en lo posible, las ofertas con las demandas esperables.

El exceso de profesionistas se manifiesta también en otras dos regiones del país, aunque en mucho menor medida. Las regiones Noreste y Centro-Occidente muestran en casi todos los escenarios económicos una sobreoferta de profesionistas. Sin embargo, las demás regiones tendrán en lo general un déficit de egresados del ses, a menos de que se materialice el escenario de menor crecimiento económico (E3) que las llevaría a estar también en situación de exceso de oferta de profesionistas. Es por ello importante fortalecer las acciones relacionadas con la política establecida en el Programa Nacional de Educación 2001-2006 en torno al fomento de la ampliación de la oferta en zonas y regiones poco atendidas, que es en donde el concepto de federalismo adquiere mayor vigencia. Todo ello en la perspectiva de alcanzar paulatinamente una mejor distribución territorial de la oferta educativa.

A escala interregional, los desequilibrios en la relación oferta-demanda de profesionistas observados en el diagnóstico 1990-2000, se prevé que se mantengan en las proyecciones para los años 2006 y 2010. Reiteramos por lo tanto, nuestra recomendación de fortalecer los mecanismos de coordinación regional para que la planeación del crecimiento de la cobertura de la educación superior tome en cuenta la situación individual de las entidades federativas, en el marco de la situación regional y nacional.

Fortalecer la coordinación interestatal en la planeación de la ampliación de la cobertura de las necesidades educativas

Una de las políticas en materia educativa de este gobierno es el impulso al "federalismo educativo para ampliar y consolidar los sistemas de educación superior en cada estado". Sin embargo, ello debe hacerse tomando en cuenta las perspectivas del mercado de trabajo y los desequilibrios regionales y estatales que hasta ahora se han mencionado.

Para que el federalismo sea eficaz debe enfrentar las posibilidades de trabajo de los egresados de los sistemas estatales de educación superior. Dichas posibilidades tienen una dimensión regional más que estatal. En todo caso, en el interior de una región puede haber una cierta división del trabajo que permita a algunas instituciones de educación superior ser muy fuertes en algunas áreas de estudio y cubrir las necesidades regionales de profesionistas. De lo que se trata es de aprovechar las ventajas competitivas que ya tienen algunas instituciones en campos específicos y de optimizar los recursos humanos y materiales. La planeación de la ampliación de la cobertura de las necesidades educativas a nivel superior debe ser concertada con las autoridades centrales que legalmente tienen las atribuciones de "promover, fomentar y coordinar acciones programáticas que vinculen la planeación institucional e interinstitucional de la educación superior con los objetivos, lineamientos y prioridades que demande el desarrollo integral del país"

A través del diseño de mecanismos para controlar el gasto en inversión para la creación de nuevos programas e instituciones que contemplen una visión regional, se podría evitar que estados con proyecciones deficitarias en cuanto a su oferta de profesionistas busquen ampliar su infraestructura, si en la misma región se encuentran estados en situación excedente (o con potencial para llegar a ella en condiciones de buena calidad) en su oferta de egresados de educación superior.

Diseñar mecanismos para promover una mayor migración de profesionistas entre las regiones y los estados del país

Como se mencionó anteriormente, existirán en los próximos años regiones con exceso de oferta de profesionistas y otras con déficit. Una parte de esos desequilibrios se compensarán con la migración que se registra de manera natural, aunque es necesario recordar que el excedente de profesionistas para el año 2010 se prevé muy importante en cualquiera de los escenarios económicos. Se recomienda, por lo tanto, diseñar mecanismos para incentivar la migración hacia las regiones y los estados deficitarios en profesionistas, sobre todo a la luz del papel poco significativo que en este sentido está haciendo el propio mercado laboral, que no envía las señales adecuadas --a través de la estructura relativa de remuneraciones en términos interregionales.

Tal como se hizo en el diagnóstico regional para el período 1990-2000, se recomienda que los sistemas educativos estatales se acerquen a empresas, organizaciones empresariales e instituciones públicas y privadas de todo el país, de tal forma que éstas puedan ampliar sus horizontes de búsqueda de profesionistas más allá de las instituciones de educación superior de su estado o región. Asimismo, se recomienda que se fortalezcan los mecanismos de vinculación entre las instituciones de educación superior y el mercado laboral como las bolsas de trabajo y otras prácticas profesionales.

Participar más activamente en el desarrollo de políticas sectoriales

Reiteramos también nuestra recomendación de que el sector educativo nacional y estatal adopte un papel más activo en la formulación de las políticas y programas de desarrollo económico buscando que se contemple en su formulación la generación de empleos para egresados de los sistemas de educación superior.


Mantener la política de mejoramiento de la calidad de la educación superior

Con independencia de lo que ocurra en el mercado de trabajo, y en paralelo con el propósito de aumentar la tasa de cobertura, sigue siendo crucial la búsqueda de calidad en todo el sistema de educación superior. En los documentos anteriores de este estudio recomendamos distintas estrategias para fortalecer el ses, entre las que incluimos: programas de licenciaturas más generales, diplomas intermedios, sistemas de certificación para el ejercicio profesional de ciertas disciplinas y el fortalecimiento de los sistemas de acreditación de los programas de estudio, con el objetivo de mejorar la calidad de los egresados de las instituciones de educación superior. Así los estudiantes tendrían mayores posibilidades de encontrar una ocupación en el mercado laboral formal, de desarrollar con éxito una actividad económica por cuenta propia, de desarrollarse socialmente y, finalmente, de ser mejores ciudadanos.



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En términos sectoriales, la región Noroeste mostrará una especialización en empleo manufacturero, en generación de electricidad, y en comercio, restaurantes y hoteles. La región Noroeste, por su parte, y siempre en comparación con la estructura nacional, tenderá a mostrar una ligera especialización en minería, un poco mayor en manufacturas, en construcción, en transportes y comunicaciones y en la prestación de servicios financieros. La región Centro Occidente, por su parte, mostrará una singular especialización en el empleo agropecuario, manufacturero, y comercial y turístico, en tanto que la región Centro Sur mostrará una mayor especialización en manufacturas, en construcción, en generación de electricidad y agua, en transporte y comunicaciones y ligeramente en la prestación de servicios comunales, sociales y personales. La región Sur-Sureste, a su vez, continuará presentando muy elevados índices de especialización en el empleo agropecuario y minero solamente, en tanto que la región Metropolitana mostrará sus mayores coeficientes de especialización en el sector terciario de la economía, a consecuencia de la especialización ya analizada que registrará en este sector en la generación de pib, especialmente en la prestación de servicios comunales, sociales y personales, servicios financieros, seguros, actividades inmobiliarias y de alquiler, en transportes y comunicaciones y en comercio, restaurantes y hoteles. En los demás sectores, con la excepción de la minería, esta región mostrará rezagos relativos de importancia, en especial en empleo agropecuario, manufacturero y de la construcción.

Finalmente, en relación con el empleo de profesionistas, de acuerdo con la información censal, para el año 2000 se registraban 3.7 millones de profesionistas ocupados en la economía mexicana, número que se acrecentaría en 5.51% medio anual para alcanzar 5.2 millones en el 2006 de concretarse el E1; o aumentaría al 6.28% medio anual bajo el E2 para alcanzar 5.4 millones de profesionistas, o registraría un aumento de sólo 5.03% medio anual para lograr sólo 5.0 millones de profesionales bajo E3. El crecimiento en el empleo de profesionistas sería diferencial en las regiones de análisis. Así, de materializarse el E1, el crecimiento sería notablemente más dinámico en regiones como la Centro Sur (7.03% anual) y en la Sur-Sureste (7.13% anual) que en las demás regiones: la Noroeste acrecentaría el número de profesionistas a una tasa media anual de 6.01%, en tanto que la Noreste crecería al 5.38% anual y la Centro Occidente a 4.66% medio anual; por último, la menos dinámica sería la región Metropolitana, que acrecentaría el número de profesionistas ocupados a sólo 2.88% medio anual entre el 2000 y el 2006. De materializarse los escenarios alternativos, el dinamismo aumentaría de manera sistemática en todas las regiones bajo E2 y sería de menor cuantía de materializarse el E3. (Cuadro 14a)

La proyección hacia finales de la década (2010) acentuaría los cambios en la estructura sectorial de los profesionistas ocupados a escala nacional, así como también --aunque de manera marginal-- las estructuras del empleo en el interior de las regiones, lo que no haría sino acrecentar la estructura de especialización ya bosquejada con anterioridad. Así, en el sector agropecuario la especialización se concentraría en las regiones Noroeste, Centro Occidente y Sur-Sureste; en la minería sólo en las regiones Sur-Sureste y Metropolitana, en tanto que en las manufacturas sería evidente la especialización de regiones como la Noreste, la Centro Occidente, la Noroeste y la Centro-Sur, en tanto que en este sector el rezago de la región Sur-Sureste continuaría siendo particularmente acentuado. En la industria de la construcción, el empleo profesional sería notorio en la mayoría de las regiones con la excepción de la Sur-Sureste y de la Centro Sur, en tanto que en la generación de energía eléctrica, gas y agua, el rezago sólo se presentaría en las regiones Noroeste y Noreste, y notoriamente en la Metropolitana. En comercio y turismo la especialización sería elevada en el empleo de profesionistas en regiones como la Noroeste, la Noreste, la Centro Occidente y la Metropolitana, y en transportes y comunicaciones la primacía se ubicaría principalmente, en la región Metropolitana y, en menor medida, en la región Noreste. En la prestación de servicios financieros, de nuevo, la primacía se ubicaría en la región Sur-Sureste y en menor medida, en la región Centro-Sur.

Por último, se examinó la estructura del empleo de profesionistas por áreas de estudio. En este sentido se esperaría que tanto en el mediano plazo (2000-2006) como en el largo plazo (2000-2010), la primacía en el número de ocupados estará dada por los que provienen de ciencias sociales, seguidos por los de ingeniería y tecnología y, en tercer término, por los de educación y humanidades; en contraste, los ocupados de posgrado vendrían en cuarto lugar de importancia y menor importancia relativa registraría el empleo de los egresados de las restantes áreas de estudio, ya que los de ciencias de la salud, ciencias agropecuarias y ciencias naturales y exactas, en conjunto, no alcanzarían a representar ni un octavo del empleo total de profesionistas.

Las regiones mostrarían diversos grados de especialización relativa en el empleo de profesionistas provenientes de las diversas áreas, lo que será consecuencia del sendero de crecimiento económico sectorial que se registre en el interior de las regiones, lo que afecta la cuantía y estructura del empleo remunerado. El empleo de egresados de ciencias sociales y administrativas será de mayor importancia en regiones como la Metropolitana, la Noroeste y la Centro Sur, en tanto que el empleo de egresados de educación y humanidades se concentrará preferentemente en la región Sur-Sureste, y presentará rezagos de consideración en el caso de la región Metropolitana. El empleo de egresados de ingeniería y tecnología será de mayor relevancia relativa en cuatro regiones: la Noreste, la Noroeste, la Centro Sur y en la Metropolitana, en tanto que el empleo de egresados de posgrado tendrá preponderancia relativa sólo en tres regiones: la Metropolitana, la Centro Occidente y la Noreste, y continuará registrando rezagos de consideración en la Noroeste y especialmente en la Sur-Sureste.

Oferta, demanda y equilibrio en el mercado laboral

La distribución regional de la oferta, la demanda y el balance en el mercado laboral de profesionistas en México continuará --y amplificará-- las tendencias que se observaron a lo largo de la década pasada. Así, en el agregado para el sexenio, la mayor proporción de la oferta se concentrará en la región Metropolitana (23.63%), seguida por la región Centro Sur (21.39%). La importancia relativa de las demás regiones tendría menos relevancia en el fenómeno, toda vez que la región Noreste concentraría el 16.44% de la oferta neta decenal, la Centro Occidente el 14.18%; la Sur-Sureste el 13.48% y la Noroeste sólo el 10.88%. Así, sólo dos regiones --la Metropolitana y la Centro Sur-- aportarían cerca de la mitad de la oferta neta de profesionistas que se presentaría a lo largo del sexenio. (Cuadro 19a)

La estructura interregional de la oferta neta decenal no sufriría variaciones considerables respecto a la prevista para el sexenio, toda vez que la región Metropolitana continuaría teniendo la primacía con el 23.53%, seguida por la región Centro Sur (21.45%) y la región Noreste (16.23%); y las demás regiones continuarían teniendo una importancia relativa menor: la Centro Occidente con 14.17%, la Sur-Sureste con 13.64%, y la Noroeste con 10.98%. En el contexto de largo plazo se acentuaría el patrón de especialización de las regiones en relación con la oferta neta de profesionistas.

Por otra parte, la estructura regional de la demanda neta sexenal (2001-2006) sería notoriamente diferente a la de la oferta neta referida anteriormente. En este caso, sería la región Centro Sur la que concentrase la mayor cuantía de la demanda, con el 30.21% de la demanda nacional, y muy por debajo de esa elevada concentración vendrían a ubicarse las regiones restantes: la Sur-Sureste con 18.32%, la Noreste con 16.60%, la Noroeste con 14.06%, la Centro Occidente con 12.16% y, en último lugar, la región Metropolitana con sólo el 8.65%. De materializarse los demás escenarios, la distribución regional de la demanda sufriría algunas modificaciones marginales. Para un horizonte mayor (2001-2010), las magnitudes absolutas de la demanda neta de profesionistas serán obviamente mayores, en la medida en que abarcarán todos los años de la presente década, pero los cambios en la estructura interregional tenderían a acentuar los patrones mencionados anteriormente.

La evolución de las tendencias prospectivas delineadas anteriormente, tanto de oferta como de demanda de profesionistas, en cada uno de los horizontes temporales contemplados en el análisis, permiten cuantificar la magnitud del balance entre ambas magnitudes, esto es, la cuantía de la diferencia entre oferta y demanda, lo que constituye un saldo esperable en el mercado laboral. De acuerdo con las proyecciones, tres regiones registrarán saldos positivos --es decir, una oferta mayor que la demanda-- y las otras tres saldos negativos --es decir, oferta menor que la demanda--. Entre las primeras, la de mayor relevancia será, indudablemente, la región Metropolitana, cuyo saldo excedentario será del orden de entre 291 mil y 315 mil profesionistas, en segundo lugar se situaría la región Centro Occidente, con un saldo excedente de entre 56 mil 71 mil profesionales, y en tercero la región Noreste, con excedentes de entre 23 mil y 39 mil personas. Por el contrario, las regiones restantes mostrarían saldos notablemente deficitarios: la región Centro Sur de entre (-)117 mil y (-)95 mil profesionales, la Sur-Sureste de entre (-)62 mil y (-)48 mil personas y la Noroeste de entre (-)37 mil y (-)26 mil personas. (Cuadro 23a) (b)

Los análisis prospectivos muestran, en suma, que a lo largo del actual sexenio el comportamiento del mercado laboral de los profesionistas en México se verá notablemente influenciado por las dos fuerzas que hemos descrito: a) la dinámica que siga la matrícula en educación superior, la cual al determinar la cuantía de los egresados, establece la magnitud de la oferta sexenal de profesionales, y debe quedar claro que si ésta sigue una tendencia moderada, como lo establece la proyección de carácter aritmético, la magnitud de los desequilibrios será menor que si sigue una tendencia más acelerada --y en mayor consonancia con las metas educativas de la SEP para el período-- como lo traza la proyección geométrica; por otra parte, b) el sendero de crecimiento que siga la economía nacional a lo largo del período, ya que la magnitud de los desequilibrios serán menores de concretarse escenarios dinámicos como el E2 y mayores, de materializarse escenarios más conservadores como el E3. Bajo el E2 se alcanzaría, a escala nacional, un equilibrio virtual entre la oferta y la demanda de profesionales a lo largo del sexenio.

Bajo cualquier combinación de escenarios, sin embargo, queda claro que la desagregación regional de la información sugiere que persistirán, con mayor o menor intensidad los desequilibrios interregionales en el mercado de trabajo de los profesionistas, en ausencia de corrientes migratorias que tiendan a atemperarlos. Regiones como la Metropolitana --aún considerando al Estado de México en esta región-- tendrá, de manera sistemática, una considerable cuantía excedentaria de profesionistas, y un papel similar --aunque de menor importancia relativa-- se registrará en otras dos regiones: la Noreste y la Centro Occidente. En las restantes tres regiones, por el contrario, es dable esperar posiciones deficitarias en el mercado laboral, es decir, una oferta de profesionistas inferior a la cuantía de la demanda esperable, como es el caso de las regiones Noroeste, Centro Sur (aún excluyendo de ésta al Estado de México) y la Sur-Sureste.

Cabe concluir, además, que el comportamiento esperable del mercado laboral de profesionistas a lo largo del sexenio, bajo los escenarios de oferta y demanda más probables, si bien ofrece pautas diferenciadas entre regiones, según las cuales la Metropolitana, la Centro Occidente y la Noreste registrarán excedentes de oferta y la Centro Sur, la Sur-Sureste y la Noroeste excedentes de demanda, el comportamiento de las diversas entidades federativas que las componen tendrá un carácter heterogéneo, no sólo a escala total, sino en el interior de cada uno de los submercados considerados por las diversas áreas de estudio de los egresados. Las pautas son claras y los patrones de desempeño esperable se expresan en las diferentes tablas de resultados, según las cuales, las cinco entidades federativas más relevantes desde el punto de vista del mercado laboral de profesionistas en el país registrarán comportamientos contrapuestos: el Distrito Federal considerado en forma consolidada con el Estado de México constituirán la fuente mayor de excedentes de oferta, del orden de 211 mil profesionistas; Jalisco tendrá también un excedente de oferta mayor a los 30 mil profesionistas y Nuevo León un saldo excedentario cercano a los 16 mil profesionistas, en tanto que Veracruz registrará uno deficitario del orden de los (-)45 mil personas con estudios profesionales.

Aunque la magnitud absoluta de los saldos varía en concordancia con los supuestos prospectivos --disminuye bajo E2 y proyección aritmética, y aumenta bajo E3 y proyección geométrica--, la estructura del carácter excedentario de oferta y/o demanda de las regiones y de las entidades federativas cabría esperar que se mantenga en términos relativos en las diversas áreas de estudio, lo que pone de manifiesto que a lo largo del sexenio prevalecerán, aunque en mayores proporciones, los desequilibrios regionales ya observados a lo largo de la década de los noventa.

Por otra parte, en un horizonte de proyección que comprenda toda la década, podría esperarse que en el interior de las regiones los desequilibrios se acrecienten de manera considerable, en los cuales entidades federativas como el Distrito Federal, Sonora, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco, Michoacán, Hidalgo, Oaxaca, Tabasco y Yucatán presenten saldos excedentes de oferta, en tanto que en el resto de las regiones se esperaría se alcance un saldo deficitario, que a juzgar por sus magnitudes sería de considerables dimensiones en entidades como Baja California, Guerrero, Estado de México, Morelos, Querétaro, Chiapas, Quintana Roo y Veracruz.

Por último, una profundización en el análisis prospectivo de las cinco entidades más relevantes desde el punto de vista del ses pone de manifiesto que, bajo cualquiera de los escenarios de oferta o de demanda, y en ambos horizontes de perspectiva, el Distrito Federal y el Estado de México, considerados de manera conjunta, Jalisco y Nuevo León registrarán saldos excedentarios de oferta de cuantía considerable, en tanto que en una posición contraria se colocaría el Estado de Veracruz, en el cual bajo cualquiera de los escenarios registrará saldos deficitarios de oferta de singular cuantía.

Recomendaciones de política educativa

Derivado de las proyecciones de la situación del mercado laboral de los profesionistas a nivel regional, para los años 2006 y 2010, se pueden hacer algunas recomendaciones de política educativa. Estas se basan en las recomendaciones a nivel nacional hechas en los informes previos, así como en las que se derivaron del diagnóstico regional en el período 1990-2000.

Los análisis de proyección de la oferta de egresados del Sistema de Educación Superior (ses) y de la demanda del mercado laboral para los años 2006 y 2010 muestran que en todos los escenarios económicos, los desequilibrios entre regiones que se apreciaban en el diagnóstico del período 1990-2000 tenderán a agudizarse. Es necesario señalar que la situación histórica contemplaba en sus datos la migración que había ocurrido entre regiones y estados. Sin embargo los análisis prospectivos no permiten incluir factores de migración. Aún en ausencia de estimaciones de corrientes migratorias, las conclusiones esbozadas en páginas anteriores permiten trazar algunas recomendaciones de política educativa, que podrían ser de utilidad para las autoridades del ramo en relación con las tendencias esperables del mercado laboral de profesionistas a lo largo de la primera década del siglo xxi.

Fomentar una mejor distribución territorial de la oferta educativa

De forma general en el país se observa, que en prácticamente cualquiera de los escenarios económicos considerados, la sobreoferta de profesionistas es muy contrastante a lo largo del territorio nacional. El Distrito Federal seguirá siendo el gran productor de egresados del ses, pero éstos no podrán ser absorbidos por el mercado de trabajo local, llegando a situaciones sumamente críticas. Por ejemplo, en una de las combinaciones de proyecciones, para el año 2010 el 78% de los profesionistas estaría sin oportunidades de trabajo en el mercado laboral, y proporciones sólo un poco menores se registrarían de incluirse en el cómputo al Estado de México y el Distrito Federal de manera consolidada. Ello nos lleva a recomendar que se limite el crecimiento de la educación superior en el Distrito Federal. Tomando en cuenta que dichas limitaciones existen ya para las instituciones de educación superior públicas, la mayor atención a este problema deberá hacerse en torno a las instituciones privadas. Al tiempo en que se modula el crecimiento de la oferta educativa será conveniente promover todos aquellos mecanismos (bolsas de trabajo, programas de estancias cortas con demanda neta de profesionistas) de manera que se reduzcan las disparidades, en lo posible, las ofertas con las demandas esperables.

El exceso de profesionistas se manifiesta también en otras dos regiones del país, aunque en mucho menor medida. Las regiones Noreste y Centro-Occidente muestran en casi todos los escenarios económicos una sobreoferta de profesionistas. Sin embargo, las demás regiones tendrán en lo general un déficit de egresados del ses, a menos de que se materialice el escenario de menor crecimiento económico (E3) que las llevaría a estar también en situación de exceso de oferta de profesionistas. Es por ello importante fortalecer las acciones relacionadas con la política establecida en el Programa Nacional de Educación 2001-2006 en torno al fomento de la ampliación de la oferta en zonas y regiones poco atendidas, que es en donde el concepto de federalismo adquiere mayor vigencia. Todo ello en la perspectiva de alcanzar paulatinamente una mejor distribución territorial de la oferta educativa.

A escala interregional, los desequilibrios en la relación oferta-demanda de profesionistas observados en el diagnóstico 1990-2000, se prevé que se mantengan en las proyecciones para los años 2006 y 2010. Reiteramos por lo tanto, nuestra recomendación de fortalecer los mecanismos de coordinación regional para que la planeación del crecimiento de la cobertura de la educación superior tome en cuenta la situación individual de las entidades federativas, en el marco de la situación regional y nacional.

Fortalecer la coordinación interestatal en la planeación de la ampliación de la cobertura de las necesidades educativas

Una de las políticas en materia educativa de este gobierno es el impulso al "federalismo educativo para ampliar y consolidar los sistemas de educación superior en cada estado". Sin embargo, ello debe hacerse tomando en cuenta las perspectivas del mercado de trabajo y los desequilibrios regionales y estatales que hasta ahora se han mencionado.

Para que el federalismo sea eficaz debe enfrentar las posibilidades de trabajo de los egresados de los sistemas estatales de educación superior. Dichas posibilidades tienen una dimensión regional más que estatal. En todo caso, en el interior de una región puede haber una cierta división del trabajo que permita a algunas instituciones de educación superior ser muy fuertes en algunas áreas de estudio y cubrir las necesidades regionales de profesionistas. De lo que se trata es de aprovechar las ventajas competitivas que ya tienen algunas instituciones en campos específicos y de optimizar los recursos humanos y materiales. La planeación de la ampliación de la cobertura de las necesidades educativas a nivel superior debe ser concertada con las autoridades centrales que legalmente tienen las atribuciones de "promover, fomentar y coordinar acciones programáticas que vinculen la planeación institucional e interinstitucional de la educación superior con los objetivos, lineamientos y prioridades que demande el desarrollo integral del país"

A través del diseño de mecanismos para controlar el gasto en inversión para la creación de nuevos programas e instituciones que contemplen una visión regional, se podría evitar que estados con proyecciones deficitarias en cuanto a su oferta de profesionistas busquen ampliar su infraestructura, si en la misma región se encuentran estados en situación excedente (o con potencial para llegar a ella en condiciones de buena calidad) en su oferta de egresados de educación superior.